El general estadounidense más laureado de la historia es Pershing. Sin haber capturado al revolucionario Pancho Villa en misiones a las montañas mexicanas, se convirtió luego en el líder militar de la IGM. Su rango de 5 estrellas, equivalente a General de Ejército, lo mantuvo como una figura de peso a pesar de encontrarse en servicio pasivo al estallar la IIGM.
El presidente Franklin D. Roosevelt detestaba sobremanera que todos sus generales del Estado Mayor debieran cuadrarse por antigüedad ante el mariscal de campo inglés Bernard L. Montgomery cuando era EE. UU. el que solventaba económica y militarmente a los británicos.
El general George C. Marshall, el militar de mayor rango y jefe del Ejército, quien anecdóticamente nunca tuvo comando de tropas en el campo de batalla, fue convocado a la Casa Blanca con una propuesta de Roosevelt para otorgarle la quinta estrella al Alto Mando y provocar que fuera Monty quien rindiese entonces sus respetos a la superior jerarquía estadounidense. Marshall, quien durante su carrera militar había sido auxiliar del propio Pershing, se negó terminantemente acotando que solo Black Jack Pershing podía ser honrado con aquella máxima distinción.
El impasse fue resuelto entre Pershing y Roosevelt. La quinta estrella se extendería a otros generales y almirantes, pero la de Pershing se denominaría exclusivamente como General de los Ejércitos, rango al que además accederían póstumamente George Washington (1976) y Ulysses S. Grant (2024) por sus patrióticas e históricas contribuciones.

En la II GM , afloraron muchos egos , tanto del lago británico y el estadounidense, los primeros por tener el orgullo de siglos de guerras y conquistas y los otros por ser los que ponían los recursos materiales y económicos que solventaban la guerra en suelo europeo , consecuencia de esto es que los segundos terminaron imponiendo como jefe de los ejércitos de invasión en Europa luego del día D al general de cinco estrellas D.H. el cual tuvo mas de una discrepancia con el Mariscal Montgomery ,.
No conocía la historia de los egos. Pero también por el tamaño de las fuerzas armadas se justificaría el aumento de rangos superiores. Las fuerzas armadas estadounidenses no eran nada antes de la segunda guerra mundial.
Qué interesante, no lo sabía. Conocí al hijo de Montgomery, trabajaba para Yardley y estuvo en Guayaquil. Lo invitó el Dr. Heriberto Ortega a cenar en su casa y a mi marido y a mí también.