12 agosto, 2026

Gracias, simplemente, gracias

La gratitud se inscribe con fuerza entre los placeres humanos. Un solo abrazo, un solo gesto, un solo estrechón de manos, un solo «gracias», es suficiente para demostrar, inequívocamente, complacencia, reconocimiento, homenaje, empatía, amistad y todo cuanto se le parezca. Esa gratitud, desde mi personal punto de vista, la merecen cada uno de los integrantes de la selección de fútbol del Ecuador, el equipo en su conjunto, el cuerpo técnico y los dirigentes.

Lo ideal habría sido extender la competencia hasta la final misma, pero México se encargó de frustrarlo en la cancha y con severa hostilidad y actitud antideportiva en los graderíos de su estadio y en los exteriores de él. Los días de la derrota quedaron atrás y estamos a poquísimos de la gran disputa por el título; sin embargo, un titular de un periódico de alcance nacional ha quedado guardado en mi mente: “¡Un adiós vergonzoso!”. De verdad, ningún nacional habrá celebrado la eliminación temprana de su selección, tampoco lo habrá hecho ningún periodista, cuya obligación profesional, honesta, es la de ser prudente y lo más posible acertado en la noticia y en el análisis; pues, bien o mal, el periodismo ayuda a construir corrientes de opinión.

La gratitud invocada de ninguna manera significa que la selección haya cumplido una presentación excepcional y que su eliminación haya sido producto de la mala suerte. ¡Para nada! Tan solo es mencionada para evidenciar que su clasificación al Mundial y su participación unieron a 18 millones de ecuatorianos, que entre 200 y 250 mil asistieron a los estadios para darle aliento y respaldo, y que la tristeza y alegría derivada de su juego no dejó espacio para la vergüenza, el desprecio, el rechazo o la ingratitud.

Mientras la expectativa se centra en saber qué país se coronará campeón, en Ecuador, también, ya habrá comenzado el tiempo de admitir los errores cometidos y su obligación de no repetirlos, para corroborar que sí se puede y que se debe volver a la contienda con la frente en alto y con honor; que la dirigencia permanecerá absolutamente ajena a los intereses particulares, que la guía técnica no será cómplice de la anterior y será especialmente sensible con las reales necesidades del equipo, y que los jugadores seleccionados serán los que con calidad, sudor y lágrimas han ganado un puesto y reciben el privilegio de vestir el uniforme tricolor. Sin duda, entonces, los ecuatorianos volverán a darles el apoyo y sus gracias por una mejor y grandiosa representación.

1 comentario

  1. Sinceramente, los jugadores, cuerpo tecnico, directivos, migrantes, ecuatorianos, cumplieron, como debia ser, considerando, que en el futbol, no hay logica, selecciones potenciales, como Italia y otras, ni siquiera se clasificaron, en cambio otras se clasificaron como son: Cabo Verde, Curazao, Jordania y Uzbekistán, se desempeñaron bien, y 16 selecciones fueron eliminadas en la primera fase, entre estas Uruguay, talvez, resentidos digan lo contrario.

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