Jaime Marchán, distinguido diplomático y escritor que además ha sido reconocido por el avance de la cultura, el progreso de las ideas y el cultivo de las ciencias y las artes, presentó su última novela “Último trago en Salango”.
Jaime, dentro de la diplomacia, ha ocupado varias embajadas, desempeñándose en muchas ocasiones como viceministro y ministro encargado de Relaciones Exteriores; además, fue miembro del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales del Consejo Económico y Social de la Organización de las Naciones Unidas. Es importante mencionar que en su gestión como vicecanciller se realizó el proceso de desconcentración de funciones del Ministerio de Relaciones Exteriores en Guayaquil.
Estilo literario y análisis de la obra
Como escritor, Jaime Marchán pertenece al grupo de nuevos narradores latinoamericanos del post-boom. El conjunto de su obra literaria sobresale por la pureza del estilo y un riguroso control de la trama, psicología de personajes y escenarios criollos y cosmopolitas.
Tuve el honor de presentar su novela. Jaime construye una obra en la que el paisaje, los personajes y las circunstancias se integran para ofrecer una visión profunda de la sociedad ecuatoriana y de los conflictos del ser humano. Salango es un símbolo, es un espacio donde convergen la memoria, las esperanzas, las frustraciones y el permanente enfrentamiento entre el pasado y el presente.
Por otro lado, uno de los mayores aciertos del autor es la construcción psicológica de sus personajes, ya que no son figuras idealizadas sino seres humanos con contradicciones, dudas, fortalezas y debilidades, lo que le permite al lector identificarse con ellos.
Además, Jaime demuestra un dominio del ritmo y de la descripción; su prosa es clara y elegante, facilitando que el mensaje llegue con naturalidad al lector. Posee la notable capacidad de convertir el paisaje en literatura.
En consecuencia, Último trago en Salango es una novela que combina calidad literaria, sensibilidad humana y reflexión social. Dentro de la novela encontramos el misterio y el suspenso, el romance y el deseo, y el acto de justicia poética a la memoria de Paco Tobar García.
El lanzamiento de su obra estuvo auspiciado en Guayaquil por Xavier Simon Isaías, cónsul honorario del Paraguay, quien ejerció por 21 años como decano del Honorable Cuerpo Consular de Guayaquil.
Finalizo este artículo con el pensamiento inicial, es decir, que el embajador Marchán es un distinguido diplomático y escritor, hombre sincero, honesto, muy instruido y un amigo para quien guardo especial estimación.
Felicitaciones, embajador Marchán.
