13 julio, 2026

Rendirse… jamás

Existen premios anuales para aquellos que fracasan y logran salir adelante. En Singapur, varios premios reconocen a personas que han superado reveses personales, problemas de salud o fracasos profesionales para alcanzar el éxito. Estos galardones celebran la resiliencia y la tenacidad.

Un ejemplo que tengo presente fue la actitud de Winston Churchill durante la Segunda Guerra Mundial, después de la desastrosa derrota en Dunquerque y de que los alemanes hubieran arrasado con toda Europa y estuvieran listos para derrotar a Gran Bretaña. Él le hablaba a su pueblo con mensajes radiales. En sus palabras:

“A pesar de que grandes extensiones de Europa y muchos viejos e ilustres Estados han caído, o pueden caer, en las garras de la Gestapo y de todo el odioso aparato del régimen Nazi, no vamos a flaquear ni a fallar. Juntos continuaremos hasta el final, lucharemos en Francia, lucharemos en los mares y en los océanos, lucharemos con creciente confianza y con mayor fuerza en el aire, defenderemos nuestra isla, no importa cuán alto sea el precio, lucharemos en las playas, lucharemos en todos los aeródromos, lucharemos en los campos y en las calles, lucharemos en las colinas, ¡no nos rendiremos, jamás!, y si, cosa que no creo ni por un momento, esta isla, o una buena parte de ella, se viera subyugada y hambrienta, entonces nuestro Imperio de ultramar, armado y custodiado por la flota británica, proseguiría con la lucha, hasta que, cuando Dios decida, el Nuevo Mundo, con todo su poderío y su fuerza, dé un paso al frente al rescate y liberación del Viejo”.

Todos conocemos cómo terminó esa guerra: con la derrota de Hitler.

La fuerza ante los reveses personales

No es fácil sobreponerse a un fracaso. La mayoría de las personas que han tenido un revés en sus vidas no hacen un esfuerzo por superar sus problemas; se abandonan a la suerte. Otros hacen lo imposible por no rendirse.

Tengo un querido amigo que por una trombosis tuvo que perder más de la mitad de una pierna. Fue un durísimo golpe el que recibió, pero poco a poco fue adquiriendo fortaleza física y mental. En el estado en que se encuentra, ha escrito dos libros y realizado viajes a Quito para cumplir con las obligaciones de su profesión. Es una persona admirable, sobre todo tomando en cuenta que vive solo.

El llamado de resiliencia para el Ecuador

Los países también saben fracasar y, para salir del hueco, necesitan líderes que como Churchill jamás se rindan. Usando sus palabras aplicadas al Ecuador, nuestro gobierno necesita luchar contra las mafias en el mar, las playas, las calles, los esteros y las colinas para derrotar a los narcotraficantes, extorsionadores y secuestradores donde sea que se encuentren.

Nuestro país necesita salir adelante y terminar con los asesinatos diarios. Requiere convertirse en una nación de paz, trabajo y progreso donde todas las familias se sientan seguras física y económicamente. Ecuador lo tiene todo, pero no hemos sido capaces de convertirnos en una nación próspera y segura.

6 comentarios

  1. Bravo, Guillermo Arosemena –

    Su artículo ispira resiliencia y tenacidad.
    Inspira sin duda alguna, Gracias desde
    Cleveland, Ohio.

    Sinceramente,
    Alan & Laura Tartakoff
    Case Western Reserve University

  2. Laura Tartakof dice:
    23 junio, 2026 a las 12:39 pm

    Bravo, Guillermo Arosemena –

    Bravo, Guillermo Arosemena –
    Su artículo ispira resiliencia y tenacidad.
    Inspira sin duda alguna, Gracias desde
    Cleveland, Ohio.

    Sinceramente,
    Alan & Laura Tartakoff
    Case Western Reserve University

  3. Bravo Guillermo y me encantó la cita de Winston Churchill el hombre más grande del Siglo XX. Tu lucha constante y a pesar de circunstancias adversas te asemeja a él. Para ambos no hay hazaña imposible. Un abrazo de Norma

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