El denominado “efecto cascada” en economía ocurre cuando una decisión, crisis o ajuste inicial desencadena una cadena de consecuencias sucesivas que terminan afectando a todo el sistema productivo y social. Es decir, un problema económico no se queda aislado en un solo sector, sino que se transmite progresivamente hacia el empleo, el consumo, la inversión y, finalmente, hacia el bolsillo de las familias.
En el caso ecuatoriano, este fenómeno comienza a sentirse con fuerza a partir de varios factores simultáneos: caída del empleo, reducción del consumo, aumento de impuestos indirectos, incremento de costos de transporte, inflación acumulada y disminución de liquidez en hogares y empresas. Todo ello produce una reacción en cadena que afecta especialmente a la clase media, a los pequeños negocios y a los sectores más vulnerables. Y, aunque ustedes no lo crean, los salarios y las pensiones que recibimos pierden poder adquisitivo de compra. Todas estas situaciones yo las he investigado en la provincia de Imbabura y en mi cantón, Antonio Ante.
Las características más destacadas del efecto cascada
1. La crisis comienza en un sector, pero termina afectando a todos
El efecto cascada tiene una característica fundamental: ningún sector permanece aislado. Cuando disminuye la actividad económica, las empresas venden menos, reducen la contratación de personal y frenan inversiones. Esa reducción del empleo provoca menor capacidad de consumo en las familias, lo cual vuelve a afectar al comercio y a la producción.
Es un círculo económico descendente:
- Menos empleo
- Menos consumo
- Menos ventas
- Menos producción
- Menos inversión
- Más desempleo
Y nuevamente el ciclo vuelve a repetirse.
2. El impacto se transmite rápidamente al costo de vida
Cuando suben impuestos como el IVA, por ejemplo, o aumentan los costos del transporte y de los combustibles, las empresas trasladan esos incrementos al consumidor final; o sea, a nosotros.
Eso significa que:
- Suben los alimentos.
- Suben los servicios.
- Suben los productos básicos.
- Disminuye el poder adquisitivo de las familias.
Yo lo he observado en los restaurantes, utilizando mucho tarjetas de crédito para mi alimentación, y allí se ve el efecto cascada. El ciudadano común termina absorbiendo gran parte del ajuste fiscal del Estado.
3. La clase media es la más vulnerable
El efecto cascada golpea con especial dureza a la clase media porque:
- No recibe subsidios directos importantes.
- Depende del empleo formal.
- Tiene créditos, arriendos y obligaciones bancarias.
- Sostiene buena parte del consumo nacional.
Estamos viviendo de las pensiones magras y de las tarjetas de crédito. Cuando la clase media pierde capacidad de compra, el comercio comienza a desacelerarse rápidamente.
4. El empleo informal crece como mecanismo de supervivencia
Ante la falta de empleo adecuado, miles de ecuatorianos migran al exterior o hacia:
- Ventas ambulantes.
- Trabajo temporal.
- Trabajo por horas (lo que no se quiere, pero cuando migran trabajan por horas).
- Emprendimientos precarios.
- Subempleo.
- Actividades informales.
Eso reduce la recaudación tributaria y debilita aún más al sistema económico formal.
5. El déficit fiscal sigue creciendo pese a los ajustes
Uno de los elementos más preocupantes del efecto cascada ecuatoriano es que los sacrificios ciudadanos no necesariamente corrigen el problema estructural del Estado. ¡Increíble!
Aunque existan ajustes tributarios y fiscales:
- El déficit continúa elevado (este año, cerca de 5.600 millones de dólares de déficit presupuestario).
- La deuda pública aumenta.
- La economía sigue desacelerándose.
Mucha gente no se da cuenta. En consecuencia, el ciudadano siente el peso de los ajustes, pero no percibe mejoras inmediatas en empleo, seguridad económica o crecimiento. Y esto sucede en algunos gobiernos; no me estoy refiriendo solo a este gobierno.
Los sectores más afectados
1. Comercio y pequeñas empresas
El comercio es uno de los primeros sectores en sentir el efecto cascada porque depende directamente del consumo familiar. Nunca se deja de comer.
Cuando las familias compran menos:
- Disminuyen las ventas.
- Aumentan las deudas comerciales.
- Muchos pequeños negocios reducen personal o cierran.
Yo lo he visto en restaurantes de Quito y en Atuntaqui. Las microempresas y emprendimientos familiares son particularmente vulnerables porque tienen poca capacidad financiera para resistir largos períodos de baja liquidez. Aun las medianas y grandes empresas no soportan la baja liquidez en períodos largos.
2. Transporte y logística
El incremento de costos operativos afecta directamente al transporte:
- Combustibles.
- Mantenimiento.
- Peajes.
- Repuestos.
- Carga tributaria.
El resultado es un aumento generalizado en los precios de movilización de productos y pasajeros, lo que termina impactando a toda la cadena económica nacional. Ese es el efecto cascada.
3. Construcción e inmobiliario
Si bien dicen que esta industria de la construcción no para nunca y es la que está en mejor posición en Ecuador, cuando existe incertidumbre económica:
- Disminuyen los créditos.
- Cae la inversión privada.
- Se paralizan proyectos inmobiliarios.
La construcción es un sector estratégico porque genera empleo masivo. Cuando se desacelera, el impacto social es inmediato.
4. Industria y manufactura
Esto lo he observado en mi cantón, Antonio Ante, en la industria textil. La industria enfrenta simultáneamente:
- Mayores costos de producción.
- Menor demanda.
- Dificultades de financiamiento.
- Menor competitividad.
Se vende en las ferias en Antonio Ante, pero no se crea turismo de estadía. Muchas empresas reducen la producción para evitar pérdidas, afectando el empleo y las exportaciones.
5. Agricultura y sector agropecuario
También lo observo en mi tierra, porque Atuntaqui sigue siendo el granero de la provincia de Imbabura. Aunque el agro sigue sosteniendo parte importante de la economía ecuatoriana, también enfrenta el efecto cascada:
- Incremento de insumos.
- Encarecimiento del transporte.
- Caída del consumo.
- Dificultades de acceso al crédito.
Esto encarece enseguida los productos de primera necesidad y, sin control de precios, el problema se agrava. Los pequeños productores son los más expuestos debido a sus bajos márgenes de rentabilidad.
6. Sector financiero
Aunque inicialmente la banca puede mantener estabilidad, el deterioro económico termina reflejándose en:
- Aumento de morosidad.
- Menor colocación de créditos.
- Reducción del consumo.
- Caída de inversión empresarial.
El sistema financiero comienza entonces a operar con mayor cautela, restringiendo aún más la liquidez o sacando el dinero a paraísos fiscales.
Ayer explicaba el tema de la liquidez y la iliquidez del Seguro Social ecuatoriano; la una posición dice que no existe crisis, que existe un superávit de más de 45 mil millones de dólares, y la otra postura dice que la crisis es real en la prestación médica, en las pensiones magras y en los intentos de privatización. Allí se ve también el efecto cascada.
Una preocupación central: ¿Quién cubre el hueco del bolsillo ecuatoriano?
La gran interrogante económica y social del Ecuador actual es quién compensa la pérdida de capacidad adquisitiva de la población, señor presidente.
- Si el Estado incrementa impuestos y reduce gasto,
- si las empresas venden menos,
- y si las familias pierden empleo o ingresos,
- entonces el ajuste termina trasladándose directamente al ciudadano.
El problema es que el déficit fiscal continúa creciendo y la economía no logra recuperar el dinamismo suficiente para generar empleo sostenible. Por eso, el efecto cascada no es únicamente un fenómeno económico. También se convierte en un problema social y político:
- Aumenta el descontento ciudadano.
- Crece la desconfianza institucional.
- Se profundiza la percepción de incertidumbre nacional.
Mi conclusión
El efecto cascada en el Ecuador refleja cómo una combinación de ajustes fiscales, desaceleración económica, inflación y caída del empleo termina afectando progresivamente a toda la estructura productiva y social del país.
El mayor riesgo no es únicamente el déficit fiscal, sino el deterioro acumulado del poder adquisitivo de las familias ecuatorianas y la pérdida de confianza en la capacidad del sistema económico para generar bienestar.
Cuando la economía deja de producir oportunidades y solo distribuye sacrificios como en el Ecuador, el impacto no tarda en sentirse en las calles, en los hogares y en la estabilidad social del país.
Un aporte de Raíz Ciudadana y la Tercera Vía.
