El extraordinario avance tecnológico en el área de comunicaciones ha permitido tener la información en tiempo real. Desafortunadamente, un progreso tan importante está siendo mal utilizado a través de las redes sociales o sitios web. La mayoría de los temas que se describen, desde la política, pasando por la economía, historia, geografía y otras ciencias, se comentan en base a medias verdades o simplemente mentiras, y lo grave es que llega a cientos de miles de personas. En el área que más conozco, la historia, la mayoría de nuestros libros no narran lo que auténticamente sucedió, pero las mentiras que se encuentran en los libros no alcanzan a ser leídas en igual cantidad como las que leen los centenares de miles de usuarios que usan las redes sociales.
En los últimos dos años han salido en internet numerosos comentaristas que analizan temas históricos muy bien presentados con personajes, paisajes y demás material descriptivo para hacer que la persona vea el video, pero llenos de equivocaciones, medias verdades y mentiras. En algunos casos se usa la inteligencia artificial. Lo que ocurre es lamentable porque las medias verdades y mentiras se están difundiendo masivamente y así distorsionando los hechos históricos. Desconozco quiénes financian esas producciones.
Guayaquil tiene el Archivo Histórico del Guayas (AHG) donde sí se encuentran documentos legítimos desde el siglo XVI, pero nunca ha habido interés en apoyarlo. La oferta de un alcalde quedó en nada. Lo mismo la de un expresidente que personalmente me dirigió una carta. El AHG acaba de celebrar el aniversario 55 bajo la dirección de Delia María Torres, donde apenas trabajan 4 personas cuando en su mejor época colaboraron 30 funcionarios y se logró capacitar a 1.000 profesores de historia y publicar numerosos libros. Actualmente forma parte del Ministerio de Cultura. Su mejor época fue anterior a las redes sociales y a la información en tiempo real. Lo ideal hubiera sido que el Archivo Histórico del Guayas vaya con los tiempos y tuviera su propia página web en la que se publiquen videos de episodios históricos usando la gran biblioteca que tiene y especialmente los documentos originales. Una iniciativa que merece destacarse es el acuerdo alcanzado con la Academia Nacional de Historia (ANH) Capítulo Guayaquil. Entre las dos hacen programas periódicamente, pero esta última también carece de fondos. La matriz que se encuentra en Quito le proporciona dádivas.
En varias ocasiones escribí en Expreso cuando tenía una columna semanal y en este medio, que el Gobierno Nacional debería asignar al Capítulo Guayaquil el 50% de la renta que recibe la ANH matriz. Hay el antecedente de SOLCA. Originalmente el impuesto lo recibía la matriz en Guayaquil y repartía a Quito, Cuenca y otras ciudades. Luego el 50% lo comenzó a recibir directamente Quito.
Un país debe estar bien informado de verdades, no mentiras ni exageraciones. La libertad de prensa nació para que el pueblo conozca lo que sucede, lo genuino, no para prohibir ni engañar.

Como siempre, Guillermo, estás muy bien informado y es verdad que las redes sociales se equivocan y que el Archivo Histórico del Guayas no ha tenido el apoyo debido. Sin embargo, siguen trabajando aunque sea con tan poco personal. Delia María estaba ilusionada de que al incorporar la institución al Ministerio de Cultura, recibiría fondos para continuar sus investigaciones y proyectos, pero parece que se quedaron en promesas. Hay tantas Academias de Historia, como provincias, debería existir un fondo adicional para ser dividido en relación al número de habitantes, pero la cultura es la ´última rueda del coche», lamentablemente. Ojalá tus palabras no caigan en saco roto.
Gracias, Guillermo Arosemena, por esta información.
Saludos desde Cleveland
Laura & Alan Tartakoff
Gracias, Guillermo Arosemena, por esta información.
Saludos desde Cleveland
Laura & Alan Tartakoff
Case Western Reserve University
Gracias, Guillermo Arosemena, por esta clara información.
Saludos desde Cleveland
Laura & Alan Tartakoff
Case Western Reserve University
Gracias, Norma. En todo país civilizado y conoces muchos, la institución que custodia la documentación histórica tiene grandes recursos para protegerlos y difundirlos. No es el caso del Archivos Histórico del Guayas. El Capítulo Guayaquil de la Academia Nacional de Historia no tiene ni oficina. La matriz en Quito tiene un pequeño palacete