8 junio, 2026

La rehabilitación de la ruta del tren: Salinas – Ibarra – San Antonio – Andrade Marín – San Roque – Otavalo

El ferrocarril ecuatoriano fue una de las mayores obras de integración nacional impulsadas por Eloy Alfaro. Su visión de unir la Costa con la Sierra transformó al país y abrió caminos al comercio, al turismo y al desarrollo económico.

En 1897 se contrató a los hermanos John y Archer Harman, quienes lideraron una obra monumental enfrentando derrumbes, crecidas de ríos, enfermedades, climas extremos, dificultades topográficas y limitaciones económicas. Miles de trabajadores ecuatorianos y extranjeros participaron en esta hazaña histórica. Finalmente, el 25 de julio de 1908, el sueño ferroviario quedó consolidado como una de las obras públicas más importantes de América Latina.

Del orgullo nacional al abandono

Hoy, más de un siglo después, gran parte de esa infraestructura histórica se encuentra abandonada. La falta de visión de varios gobiernos, la ausencia de políticas modernas de transporte y la poca decisión para integrar carga y pasajeros provocaron el deterioro progresivo del sistema ferroviario. Locomotoras convertidas en chatarra, estaciones cerradas y rieles sin uso representan el desperdicio de una inversión histórica que alguna vez unió regiones enteras del Ecuador.

El caso de Imbabura

En la provincia de Imbabura se invirtieron alrededor de 55 millones de dólares para recuperar las rutas ferroviarias turísticas entre Ibarra – Salinas e Ibarra – Otavalo. Gracias a esto se rehabilitaron estaciones, rieles y locomotoras; sin embargo, tras la liquidación de Ferrocarriles del Ecuador en 2020, muchos de estos avances quedaron paralizados.

Propuesta urgente: reactivar la ruta productiva y turística

Es momento de que el Gobierno Nacional retome los estudios técnicos y convoque a la inversión privada, nacional e internacional, para rehabilitar la ruta estratégica Salinas – Ibarra – San Antonio – Andrade Marín – San Roque – Otavalo. Esto se puede lograr mediante mecanismos como:

  • Concesión moderna.
  • Alianza público-privada.
  • Licitación internacional transparente.

¿Por qué es importante?

  • Transporte de carga: Permitirá movilizar productos agrícolas, flores, artesanías, textiles y mercancías hacia los puertos y mercados internos.
  • Transporte de pasajeros: Beneficiará directamente a trabajadores, estudiantes, comunidades rurales y turistas nacionales e internacionales.
  • Impacto económico: Impulsará la generación de empleo, la dinamización comercial, la reducción del tráfico pesado en carreteras, la disminución de la contaminación y el fomento del turismo patrimonial.

Una decisión de futuro

Mientras otros países recuperan sus trenes y construyen nuevas líneas férreas, Ecuador no puede seguir mirando al pasado con nostalgia. Rehabilitar esta ruta no es un gasto: es una inversión estratégica para el norte del país y para el futuro nacional.

Si Alfaro soñó con unir al Ecuador hace más de 100 años, hoy, como Raíz Ciudadana y Tercera Vía, nos toca a nosotros tener la valentía de volver a moverlo sobre rieles.

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