La “Madre Tierra o Pachamama” respetada por milenios por nuestros ancestros que se inclinaban al “Gran Creador del Universo” (no todos eran idólatras), hoy con “líderes-pseudo-indígenas” e ideologizados-politizados-
¿En España reclaman a Sheinbaum el envío de droga y la violencia y corrupción que genera? ¿Chávez, Maduro, Mono Jojoy y cárteles dando y produciendo dinero de sangre y muerte con los del SSXXI? La doble moral de los chuecos denunciando miles de hectáreas de selva destruidas por Bolsonaro y callan las miles de hectáreas destruidas por Evo para la coca con la fachada de la masticación o pijcheo, procesado por violar a menores y trata de personas; un imán es deportado de Italia por su radicalismo y justificación a los matrimonios de niñas de 9 años, “ADN-RC5 siguen destruyendo la disciplina, el respeto entre alumnos y profesores permitiendo celulares, besos y abrazos en las aulas con el engaño de la “delegación, fortalecimiento, sí pero no los celulares”, etc.
La idolatría por el mundo y el divorcio hacia Dios está en nuestros hogares y la sociedad con tecnologías que facilitan “lo bueno y lo malo” y las “Sagradas Escrituras y la fe son el “VIRUS” a eliminar por ser el rompeolas a sus intereses protervos”. Imponen la “Inteligencia Artificial” como la piedra filosofal del futuro, haciendo trizas a la familia creyente como no creyente con principios, un ser humano irreconocible ya no solo por Sodoma y Gomorra, sino por la deformación de la mujer y el hombre concebidos por Dios Padre; no comento lo personal sino lo interpersonal desde la familia, el barrio y los ciudadanos, somos ratones de iglesias y templos y hacemos la vida imposible al vecino, al compañero de estudio o trabajo, al nuero o la nuera…, preferimos a uno de los hijos, la madre patrocinando el machismo a su preferido destruyendo familias, ya no se casan y conviven no más…, ni qué mencionar la corrupción rampante pública, maestros sometidos y amenazados por alumnos y hasta papás…, ¿qué será de nietos y biznietos…?, todos hemos fallado con el “TODO VALE DE POLÍTICOS SINIESTROS QUE SOCAVAN A LA INSTITUCIÓN FAMILIA, IGLESIA, COMUNIDAD…”.
Quienes pensamos de este modo, de anticuados pasamos a ser retrógrados y estorbos que hay que silenciar porque obstruyen su gran progreso, ¿sin Dios, ley y principios? Afortunadamente, hay pastores y sacerdotes conservadores que denuncian la tergiversación de la Palabra del Evangelio”. Ya lo advirtieron Juan Pablo II y Benedicto XVI que dijeron no a la Teología de la Liberación y su socialismo-comunista-
Niños y jóvenes utilizados por las guerrillas, el narcotráfico, los grupos terroristas y ejércitos para matar y morir por sus postulados radicales. Así como la prostitución, pedofilia, explotación, esclavitud, tráfico de órganos y niños. Mesiánicos que hablan de paz y engendran odio, violencia, corrupción, engaño y crimen impunes de su poder omnímodo. Someten, asesinan e invaden pueblos, naciones y quieren desaparecer a otras.
La migración ilegal y criminal que regularizan de modo corrupto para que voten por ellos (dictaduras con careta de democracia con fraudes electorales de mil formas y modos), dedican ingentes recursos de asistencia social y salud en detrimento de sus propios connacionales, otorgan impunidad a sus crímenes…, las violaciones en Europa en la última década crecieron un 150%, ¿los denunciantes blancos van presos acusados de delito de odio, racismo…, no pueden orar ni siquiera en sus propios hogares…? ¿Mundo esclavo y violento que involuciona y topa fondo con los siniestros de izquierda y de derecha dizque «progres»? ¡Dios salve al mundo!

Saludos respetuosos a los lectores de Desde mi Trinchera, directores, funcionarios y columnistas de tan importante medio digital, aunque está explicito en las líneas anteriores y «en el enfoque integral del artículo y título por capítulos», se me pasó detallar algo muy trascendente que lo menciono y adiciono: el AULA … todos hemos fallado con el “TODO VALE DE POLÍTICOS SINIESTROS QUE SOCAVAN A LA INSTITUCIÓN FAMILIA, (AULA FÍSICA O VIRTUAL), IGLESIA, COMUNIDAD…”, muy atentamente, Juan Carlos Cobo R.