Salimos temprano, con tráfico fluido y sin lluvia. Fuimos a recoger a mi hija. La habían invitado, junto con otra excelente amiga; las tres son compañeras de colegio.
Nos fuimos al S.Y.C. a comer un excelente ceviche de camarones y algo más. Justo otros amigos habían tenido la misma idea.
Ingresamos a Salinas por una nueva avenida; ya no es necesario pasar por La Libertad, y está en excelentes condiciones. De regreso, por la misma vía, solo una cuestión nos llamó la atención: un kilómetro a cada lado de la vía, lleno de basura…
Le dejamos esta tarea al servicio de recolección de basura, justo ahora que la Alcaldía de Santa Elena está publicitando unas ciudadelas junto a las playas del cantón, “con las comodidades de una ciudadela privada”, con cuotas iniciales aceptables y hasta cinco años de plazo.
Me preocupa el hecho de que tal ciudadela se preste para el lavado de activos, pues estos sujetos sí tienen el dinero suficiente para comprarse varios lotes y vivir en ellos, sin que las autoridades, en su lucha contra el crimen organizado, lo noten.
