Parte II de II
Con el afán de vender entretenimiento y crear sensación de sanidad, en febrero 2026 se cita a los Clinton a declarar ante el comité de investigación y protagonizan una escena de burla y arrogancia, nos quedó claro que para ellos no hay ley. Paralelamente en los archivos Epstein, los documentos relacionados con el septiembre 11 del 2001 salen de la luz pública. El pueblo ya entendió, los impuestos son para costear a instituciones que protegen, la codicia extrema, el crimen y el mal.
Febrero 2016, durante el debate por candidatos republicanos D. Trump le dice a Jef Bush “La guerra en Irak fue un rotundo error” refiriéndose a los billones de dólares gastados y perdidas en soldados. Durante campaña presidencial 2024 criticó duramente la gestión de Biden sobre Afganistán. Febrero 2025, en acalorada entrevista en vivo critica a Zelensky “estas Jugando con la III Guerra Mundial”. El mesías nos predicaba la paz, pero trajo guerra.
Después de la fallida “adquisición de Groenlandia”, invade Irán, junto o por exigencia de Israel, dispersando inestabilidad global. Trump y Netanyahu son aliados, ambos necesitan levantar una cortina de humo, D. Trump y su esposa aparecen repetidas veces sin que se revele el contexto y Netanyahu tiene una larga lista de investigaciones criminales en Israel.
Está ampliamente documentado que ambas bebidas son perjudiciales a nuestra salud, pero el marketing es muy hábil y crea la nueva moda, ¡que más saludable que el agua¡ y nace Dasani y Aquafina, que pertenecen a Coca Cola y Pepsi respectivamente, y el dinero nuevamente va a los mismos bolsillos. Esta misma estrategia se aplica en la política partidista estadounidense, donde al votante se le empaqueta y etiquete a un nuevo mesías, pero con un nuevo look, que promete todo lo que el anterior no cumplió.
Queda probado que en los Estados Unidos no existe separación de poderes y que sus instituciones están secuestradas por grupos oligopólicos globales, que lo han envenenado todo, no importa a quien se siente en el ejecutivo, en las curules legislativas o en cualquier otra institución, ya hay una agenda, la necesidad del ciudadano queda pisoteada.
Ya es tiempo de desterrar aquella costumbre malsana de consumir Coca Cola o Pepsi, el ciudadano aunado debe propiciar una revolución que forje lideres verdaderamente comprometidos con los valores de su pueblo, que diseñe un nuevo sistema de gobernanza y no dejarse estafar por otro mesías producto de aquel marketing.
