Actualmente el mundo está convulsionado con sociedades polarizadas, guerras, alza de aranceles en todos los continentes, la inflación está al alza y un incremento generalizado en países en todo el mundo en los que el Estado está adquiriendo mayores poderes y la empresa privada cediendo. Como la historia es la repetición de los hechos, décadas atrás el mundo vivió situación similar y escribí el artículo a continuación:
Se ha revivido la polémica del pensamiento económico de dos mentes brillantes de la primera mitad del siglo XX. Amigos, pero rivales intelectualmente; Hayek, economista austriaco nacionalizado en Inglaterra y Premio Nobel en Economía, representó el pensamiento liberal, fue apóstol del libre mercado; Keynes, inglés de pensamiento socialista, apoyó el intervencionismo estatal y fue padre contemporáneo del Estado burocrático, iniciado por Luis XIV en la segunda mitad del siglo XVII. Para Keynes, la única forma de mantener elevada la demanda agregada, era a través de la inversión pública, solamente así se lograba el empleo pleno. No le preocupaba el déficit presupuestario ni el alza de la tasa de interés que ocasionaba.
Las discusiones de esos dos colosos se iniciaron a raíz de que Keynes publicó El Fin del Laisser Faire, en 1926 y duraron por dos décadas. Según Hayek, uno de los fundadores de la Economía Austriaca, la intervención estatal en la economía ocasionaba inflación y destruía el emprendimiento. Él creía que los precios de mercado eran transmisores de información económica dispersa, lo que permitía mantener los precios bajos; por lo contrario, el control del mercado, lejos de alentar la producción, la desincentivaba. Hayek criticó el problema totalitario asociado con la ubicación de poder discrecional en las manos de unos pocos. En los actuales momentos el mundo vive esta situación, un grupo pequeño de tecnólogos y un poder Ejecutivo que se ha arrogado el resto de los poderes se han apropiado de Estados Unidos y en otras naciones ocurre algo similar. En Ecuador también vive el poder discrecional,
La opinión generalizada en aquellos años estuvo a favor de Keynes, cuyo pensamiento influyó en todos los gobiernos hasta la década de los 70, cuando las economías comenzaron a desacelerarse y la inflación a crecer a niveles superiores al promedio del siglo XX. Los que rinden culto a Keynes afirman que su teoría fue tan efectiva que logró terminar la depresión de Estados Unidos. Los revisionistas de la historia económica de ese país sostienen lo contrario.
Ellos afirman que como en los 30 no se podía medir el Producto Interno Bruto (PIB), no era posible determinar el crecimiento de la economía. Desde hace algunos años, investigadores han comenzado a calcular retroactivamente el PIB de la mayoría de los países, uno de ellos, lo ha hecho desde el año 1000.
En cuanto al comportamiento del PIB en Estados Unidos, los revisionistas afirman que recién en 1942, el PIB sobrepasó al de 1929, antes de iniciarse la Gran Depresión, por lo que, para ellos, fue la II Guerra Mundial el evento que sacó a Estados Unidos de la crisis y no el programa Nuevo Trato de Roosevelt, basado en la receta de Keynes.
No es necesario remontarse tan atrás para probar con otro ejemplo que la intervención del Estado en la economía no es la solución. En diciembre de 1989, se inició en Japón el desplome de la Bolsa de Valores y luego la prolongada recesión que duró toda la década de los 90. Durante la crisis, el Gobierno japonés hizo colosales inversiones públicas con el fin de activar la economía. Centenares de miles de millones de dólares se invirtieron en proyectos de infraestructura pública y la tasa de interés se redujo a cero. A pesar de eso, la economía no levantó cabeza. El resultado fue una monumental mal utilización de los fondos públicos.
Más de una investigación económica estadounidense, entre ellas la de Heritage Foundation, confirman que la tasa de crecimiento de la economía es mayor, cuando menor es el tamaño del Estado. Debe ser lo mismo en el resto del mundo. La tasa de crecimiento del PIB a nivel mundial entre 1980 y 2000 fue muy superior a la de las décadas anteriores.
La evidencia es tan importante que semanas atrás, más de 100 economistas estadounidenses, incluyendo tres premios Nobel, publicaron en los diarios una carta abierta señalando como terrible error que el Gobierno intervenga masivamente en la economía. Así termina el artículo.
Hoy la Inteligencia Artificial está siendo utilizada por los gobiernos no necesariamente para ser más eficientes, la usa para controlar las actividades del sector privado. El concepto histórico de democracia está cambiando, la globalización no es bien vista, el orden mundial está desapareciendo, según Paul Krugman, Nóbel en Economía, se han creado tres desórdenes mundiales, hay ambiciones imperiales de algunos países y nos encontramos nuevamente en un enfrentamiento entre el pensamiento de Hayak y el de Keynes.

A pesar de que estás enfermo sigues compartiendo tus conocimientos, Guillermo. Muy ilustrativo tu artículo, sobre todo para quienes no somos economistas. Estoy con Hayek. Un abrazo,
Gracias, Norma