15 mayo, 2026

Estar con cáncer y vivir para contarlo

Seguramente más de una persona que lee este artículo está con cáncer o un familiar lo tiene. Cuando lo diagnostican la primera vez la noticia impacta duramente. El paciente seguramente no dormirá algunas noches pensando que se puede morir. Es una enfermedad que requiere de tratamientos, algunos son largos y dolorosos. Y pueden cambiar físicamente a las personas.  El cáncer es una enfermedad que no respeta edad mi sexo; la primera persona que conocí con esta trágica enfermedad era una bella niña que tenía no más de 3 años con leucemia; sus padres hicieron lo imposible para salvarla y lograron que viviera un par de años más.

A pesar de la gravedad de la enfermedad la ciencia oncológica ha avanzado enormemente y el hospital Solca desde hace 30 años es muy diferente al actual que tiene equipos muy sofisticados y personal muy calificado para atender los casos más graves, pero falta mucho por hacer. Los pacientes siguen falleciendo, pero en menor cantidad. En mis visitas semanales a lo largo de los años he visto fallecer a queridos amigos y amigas.

Mi relación con Solca tiene muchas décadas pues mi padre fue uno de los fundadores, invitado por el doctor Juan Tanca Marengo. Guillermo Arosemena Coronel fue presidente hasta su fallecimiento y gracias a su gestión y de otros miembros entre ellos Antonio Pino Ycaza lograron conseguir del Congreso un impuesto a los préstamos lo que le permitió sobrevivir hasta la actualidad.

En enero de 1974 fui invitado a formar parte del Consejo Directivo Nacional de Solca dónde desempeñé diferentes cargos durante 20 años. Miles de horas dedicadas a lo que conozco: finanzas, compras, procesos, métodos, organización, planificación y control. Se trató de un cargo voluntario como son los actuales miembros.

Hay enfermedades que son hereditarias, una de ellas es el cáncer qué es el caso de mi familia donde numerosos miembros han fallecido de esta enfermedad.   Yo no podía ignorar este hecho histórico y siempre pensé que algún día lo tendría y fue en 2007 cuando me encontraron cáncer en la próstata que fue extirpado por el robot da Vinci de reciente creación en esos años. Casi una década después me regresó el cáncer y desde esa fecha hasta la actualidad he tenido uno tras otro. En algún momento los médicos me recomendaron hacerme un trasplante de médula con la finalidad de destruir todas las células y micro células y así garantizar que no volvería a tener cáncer alguno. No se trató de ninguna operación quirúrgica pues se hizo con mis propias células, pero significó estar hospitalizado varios días por que el paciente queda terriblemente débil al extremo que hay que hacer un esfuerzo para poder levantar el dedo pulgar y luego como queda la persona como recién nacida está expuesta a cualquier tipo de enfermedad y debe estar aislada durante varios meses hasta nuevamente comenzar a ponerse las vacunas. Por la ausencia de la de herpes, no la había en el país, la adquirí, es una enfermedad muy dolorosa.  Lamentablemente el trasplante no funcionó. A los pocos meses me regresó el cáncer.

Desde el primero he tenido 8 cánceres, la mayoría me ha atacado a los huesos, uno de ellos me destruyó la pelvis, otro se comió cerca de 3 cm del fémur izquierdo que terminó quebrándose y fue necesario ser operado para colocarme una una platina.

En cuanto a tratamientos he recibido numerosas quimios y radioterapias y también inmunoterapia que es el futuro de la lucha contra el cáncer pues las propias células buenas de paciente combaten a las células malas; se espera que en menos de 2 décadas desaparezca la quimio y radioterapia. Pero como todo nuevo tratamiento con inmunoterapia la medicina después de 3 años de estar en el mercado los pacientes se dieron cuenta que la droga causaba una notable caída en el sistema inmunológico haciéndolo sujeto a enfermarse con facilidad. Recuerdo que en los últimos 3 meses del 2024 tuve un trancazo que me duró 90 días acompañado de la bacteria estafilococo dorado. Para superar este problema surgido por esta nueva droga es necesario ponerse mensualmente un suero de gammaglobulina para aumentar el sistema inmunológico.

En julio pasado el cáncer mieloma múltiple hizo metástasis y se me alojó en varios órganos entre ellos vesícula e hígado. Como este es un cáncer que no desaparece hay 3 tratamientos de reciente uso que buscan extender la mayor cantidad de años posible la vida del paciente. El primer tratamiento que comenzó en julio del 2025 y terminó hace un mes, lamentablemente no funcionó lo que me obligó a recurrir al segundo tratamiento al que actualmente estoy sometido. Los efectos secundarios de estos tratamientos son muy serios lo que obliga al paciente a estar hospitalizado mientras le colocan las primeras drogas. En las posteriores no es necesario hospitalizarse. Uno de los efectos es que la droga deja al enfermo sin protección contra infecciones, lo que lo hace muy vulnerable a agarrar cualquier clase de infecciones.

En resumen, tengo más de 10 años luchando contra el cáncer y al mismo tiempo trato de llevar una vida relativamente normal lo cual es muy difícil porque  las drogas causan que el cuerpo se sienta muy débil al extremo de que es necesario caminar lentamente por no haber las fuerzas para poder dar trancos normales, hay riesgos de caerse, sentirse mareado y seria dificultad en dormir. Para mí que permanentemente he iniciado proyectos, pequeños, mediados y grandes, hoy me es muy difícil iniciarlos Ya no soy el mismo y enfrento una lucha interna de cómo ser lo que fui. Hasta que me llegue la hora y el día, encontraré la forma se seguir creando proyectos.

He estado el equivalente de 15 meses en centros médicos en el exterior en citas médicas, exámenes, diagnósticos, etc. He recibido más de 400 inyecciones subcutáneas e intravenosas, más de 300 radiografías, 13 resonancias magnéticas, 6 petscans y numerosas tomografías, ecos y biopsias. Pero desde hace mucho tiempo me preparé para ello mentalmente y espiritualmente. Lo importante es dejar un legado, por pequeño que sea, para no pasar desapercibido en la vida. Creo que lo dejaré.

4 comentarios

  1. Guillermo, qué realista su relato y vivencia sobre esta terrible enfermedad que no tiene límites en edad, sexo o cualquiera otra condición. Creo es el mal del siglo XX y sigue en el actual.

    Pero, mi opinión es resaltar esa máxima fuerza no solo racional sino espiritual para afrontar y seguir adelante. Qué ejemplo y qué respaldo anímico para los que la sufren.

    Me permitiré dar a conocer su testimonio a dos personas que aprecio y me duele sus estados de salud, también tienen cáncer.

    Confío sea un estímulo para sus ánimos y sigan con mayor esfuerzo y perseverancia como usted lo hace.

    Gracias por este testimonio, repito, porque será un apoyo mental para aquellas personas que, con tanta resignación la soportan.

    Cordialmente,
    Regina.

  2. Apreciado amigo: eres un ejemplo de fortaleza y valentía. Además compartes con tus lectores esos aspectos personales e íntimos de tu existencia.
    Tu legado, que no es pequeño, lo dejas rutilante en tu vida, en tus artículos, en tus libros…
    Un fuerte abrazo y gracias por tu amistad.

    1. Apreciado Roberto:
      Gracias por tus generosas palabras,tambièn fuiste ejemplo de dedicación durante los largos años que colaboraste en Desde mi Trinchera.Henry, José Fernando y tú hicieron posible que este blog haya sobrevivido y hoy se encuentra dirigido por personas muy capaces que lo están llevando a nuevas alturas, como son Karyna y Francesco.

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