Pongamos en contexto este tema de captación ilegal de dinero o estafa, que en el Ecuador prolifera por cientos a través de este tipo de fraudes, con empresas promocionadas mediante publicidad engañosa en redes sociales, plataformas virtuales privadas y, en especial, en la televisión ecuatoriana. Estas prácticas están tipificadas como delitos en el Código Orgánico Integral Penal (COIP).
Un esquema piramidal (también llamado fraude de pirámide o esquema Ponzi) es un modelo insostenible de ganancia, donde los ingresos de los participantes iniciales provienen exclusivamente del dinero que aportan los nuevos participantes, no de una actividad comercial real.
Requiere un flujo continuo de personas nuevas para pagar a quienes ya están dentro. Cuando ese flujo se detiene o ya no hay más personas que ingresen, el sistema colapsa y la mayoría pierde su dinero o termina en denuncias difíciles de probar.
En muchos países, incluido Ecuador, este tipo de actividades está prohibido y se considera una forma de captación ilegal de dinero o estafa, con sanciones penales de entre 5 y 7 años de prisión, según el Código Orgánico Integral Penal (art. 323) o penas similares por estafa (art. 186).
¿Cómo operan estas empresas en Ecuador?
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Promesas de ganancias extraordinarias con poco o ningún esfuerzo. Por ejemplo, algunas ofrecían un rendimiento de hasta el 90 % en solo ocho días.
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Reclutamiento de nuevos participantes. Se exige invitar a varias personas para “activar” el esquema y empezar a ganar dinero.
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Ausencia de producto o servicio real. Muchas de estas “empresas” no tienen un negocio tangible ni una fuente legítima de ingresos.
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Uso de redes sociales, influencers, personajes de la televisión o figuras públicas. En algunos casos, se utilizan imágenes de autoridades o celebridades —como el presidente de la República, su madre Anabela Azín o Alfonso Espinosa de los Monteros—, muchas veces sin su consentimiento. También se han visto casos internacionales como el de Javier Milei en Argentina con criptomonedas como “Libra”, o el uso de inteligencia artificial para simular respaldos. Aunque existen excepciones como El Salvador con su apuesta por criptomonedas, la gran mayoría de estas estructuras solo buscan atraer víctimas.
Casos concretos en Ecuador
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Publi-Fast (2013-2014): Se presentó como una empresa de publicidad en línea y marketing multinivel. Para unirse, se debía pagar una membresía (entre $150 y $500) y luego “trabajar” compartiendo publicidad en Facebook. En realidad, los pagos provenían del dinero de nuevos inscritos. Estafó a más de 100.000 personas. Posteriormente, sus principales responsables fueron detenidos.
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Big Money (Quevedo, 2021-2022): Liderada por “Don Naza”, prometía un retorno del 90 % en una semana. Captó más de 10 millones de dólares de forma ilegal. Fue investigado por captación ilegal de dinero y su promotor falleció en abril de 2022.
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Craft (septiembre de 2024): Prometía invertir en la fabricación de pulseras de plástico con altas ganancias. Dejó a miles de personas sin poder retirar su dinero cuando cerró repentinamente.
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El “Telar de los Sueños” (2016): Ofrecía multiplicar por ocho el aporte inicial, con promesas de inversiones en criptomonedas y rentabilidades exageradas.
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Caso Notario Cabrera (2005): Manejaba un sistema extrabancario de captación de dinero desde su notaría. Llegó a manejar cerca de 800 millones de dólares, con decenas de miles de afectados. Las responsabilidades nunca se aclararon completamente y falleció por un ataque al corazón.
¿Cómo identificarlos y protegerse?
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Si prometen rendimientos extremadamente altos en poco tiempo, es sospechoso.
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Si se gana más por invitar personas que por vender un producto, probablemente es un fraude.
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No existe registro oficial, permisos o actividades comerciales claras.
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Tácticas como “solo hoy” o “solo para personas comprometidas” son señales de alerta.
Frases como “invierte en tu presente y tu futuro” o “deja de sufrir” suelen acompañar estos esquemas, así como ciertos juegos o sistemas con apariencia legal que, en la práctica, terminan siendo un engaño.
En resumen, la ley es clara: la captación ilegal de dinero y la estafa pueden acarrear entre 5 y 7 años de prisión. Se recomienda verificar si la empresa está registrada en la Superintendencia de Compañías o de Bancos; caso contrario, denunciar ante la Fiscalía.
Recomendación general
Nunca inviertas dinero en esquemas que no entiendes completamente.
Verifica siempre si la empresa está registrada ante una autoridad financiera oficial.
Desconfía de promesas de “dinero fácil y rápido”.
No confíes ciegamente en anuncios de televisión o redes sociales; investiga antes de entregar tus datos o tu dinero.
Si ya fuiste víctima, denuncia para evitar que otras personas caigan en estos engaños.

Es una realidad en nuestro medio, lamentablemente no funcionan las Entidades de Control. Sólo cuando hay una denuncia recién hacen las investigaciones.