12 mayo, 2026

Rastro se desvanece

No caminaba hace ya un tiempo, no observaba, mis pensamientos prendían y apagaban, de la cama al cubículo y del cubículo a dormir.

Es bonito observar.  Ellos caminan, no miran y si pesco una mirada o un contacto visual, no hallaba alma, no encontraba a un ser.  ¿Cómo lo hacen? Me avergüenza decir que quisiera ser así.

Es bonito observar.  Ellos ya no caminan, volvió otra vez, el silencio, la soledad, hay demasiadas personas en una principal, pero a la vez no.  Y seguía hasta llegar a mi hogar, en donde la oscuridad de la nostalgia, me pesa en la memoria, memorias ajenas de tiempos que no viví, abundancia y paz.  Son solo responsabilidades que tengo que recordar, que prevalecen ante la muerte del mismo.

Ya no me extraña, ni me deprime aceptar lo contemporáneo de la validación de catálogo, de la mediocre justificación sin fundamentos, de no tener camaradería de crecimiento y haberme contagiado, un dígito más para las farmacéuticas.

De volarme a escopetazo, una ráfaga de sustancias, para recordar lo que era sentir sueño.

El presente es un psiquiátrico, de niños hasta jóvenes adultos, la sociedad y las mentes maestras castran el futuro, lo veo, la competencia se adormece ante drogas legales y aperturas anarquistas, y sí, lo veo y quiero mi tajada, pero… ¿Quién se une? 

¿Hola? Míralos, ahí están, dispuestos a darnos lealtad de cartón para siempre.  

¿Qué? ¿Qué cosa?

Nada, descuida, solo… ¿Puedo hablar? No necesito respuesta, solo quiero hablar, no tienes que escucharme tampoco, solo déjame ser, por un minuto.

No me da el corazón, no puedo hacerlo aunque pudiera, y tampoco puedo, pero no quiero.  Es aburrido sin competencia, no es fácil lo fácil para mí, sinó sería igual, a ellos, como quisiera ser.  

Yo sé, estoy loco, pero para mí, no lo estoy, solo no soy igual, y si quiero serlo, es porque ellos duran, hacen que todo se vea fácil, pueden caminar en pavimento invisible y con sombras alrededor y no lo notan.  Se adaptaron.  Quiero entrar al virtual, no sé si no lo estoy haciendo bien, o solo…

Solo prefiero recordar, cuando había vida en mi retrato, en el paisaje.  Los hologramas ya pasan a través de mí.  

Solo prefiero emborracharme, reír mientras juego con ellos, exhalar lágrimas y sollozos de risa en cada pitada, a lo que se consume el cigarrillo.

De Dios me aferro y por Dios camino, ya no cuestiono, solo me entrego.  Dios, el sentido de caminar y vivir, con una daga clavada en el corazón, de escupir sangre por tantas vidas, de mirar atrás pedazos de mi carne y ver que levito hacia una cálida comodidad.  Aún falta cumplir con algo.

Prefiero explotar y unirme a las partículas, que deambular dentro de un pobre cuerpo joven.

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