A sus 25 años, la cuencana se consagró campeona mundial de marcha con un tiempo de 3:24:37, liderando además un oro por equipos que confirma algo que ya no es sorpresa: Ecuador es potencia en esta disciplina.
Pero lo más potente no está solo en el resultado. Está en el proceso. En esa decisión, a los 15 años, de cambiar el rumbo y apostar por la marcha. En los años de trabajo silencioso. En quedar a un paso del diploma olímpico en París 2024. En seguir.
Y en volver más fuerte.
Hoy, en el día de la Fundación de Cuenca, Paula no solo compite: representa. Y lo hace con carácter, disciplina y propósito.
Para Desde mi trinchera, esto no es solo deporte. Es un recordatorio de lo que pasa cuando el talento se encuentra con la constancia.
Ecuador camina firme. Y cada vez más lejos.
