Si bien es cierto que los adultos mayores no pagamos impuestos prediales, por así determinarlo el alcalde de Samborondón, lo que nos ahorramos por el pago de este impuesto luego se nos recobra mediante el pago del impuesto de mejoras.
Los GAD pueden ejecutar obras útiles, necesarias y de mejoras, o de relumbrón. Las dos primeras forman parte del plan de acción municipal y de la obligación que tienen de aplicar el 70% en obras de infraestructura y el 30% en aspectos administrativos.
La Contraloría General del Estado debería establecer este tipo de obras y determinar si el gasto de los GAD se acoge a estas disposiciones, a partir del próximo año.
El parterre central de la av. Samborondón se angosta hacia el km 10 de esa vía. Primero lo pavimentaron, luego lo desbarataron para sembrar árboles, después lo volvieron a pavimentar y actualmente lo están destruyendo nuevamente.
La Contraloría debería determinar si el cobro de este impuesto de mejoras es correcto y, de ser necesario, obligar a rebajar dicho impuesto a los usuarios del cantón Samborondón y sus alrededores.
Los municipios nunca devuelven estos valores en dinero efectivo, pero sí emiten una certificación para que sea aplicada en el pago de impuestos del siguiente año.
De esta manera, los pagos se establecerían de forma más justa.
