¡Hasta que me hizo! Y nunca lo hubiese imaginado…
El último Clásico del Astillero en Guayaquil se disputó el pasado sábado 7 de marzo de 2026, donde Barcelona Sporting Club venció 1-0 a Emelec en el Estadio Monumental Banco Pichincha, para la alegría de muchos, entre otros, mi esposo y algunos amigos que fueron con nosotros a ver el partido. El gol de la victoria lo marcó el argentino Darío «Pipa» Benedetto en el segundo tiempo, dándole tres puntos para el conjunto amarillo en la LigaPro.
Éramos un grupo más o menos grande, entre barcelonistas y otros no barcelonistas aficionados al deporte, Jesús, Stefanie, Pancho, Francisco, Ricardo, Monique, Isaías, Lidia, Kary, Victorino y yo.
Vale recordar a mis lectores que yo soy hincha de la Liga de Quito, pero como me gusta el fútbol, voy al estadio, acompañando a mi familia, cuando juega Barcelona.
Sucedió que, al llegar al estadio, unas personas estaban regalando entradas para un concierto. A Sefanie le dieron algunas entradas. Ella me comentó, me regalaron estas entradas para el concierto de Lucero y Mijares. ¡Qué!, respondí, ¡no lo puedo creer!¡Déjame ver eso! ¡Yo también quiero!
Vamos a pedir más, dijo Stefanie, y eso hicimos.
Nos dieron como 20 entradas.
Yo no lo podía creer, Lucero y Mijares habían dado su concierto en Quito el miércoles 4, en el coliseo Rumiñahui, de lo que me enteré por redes sociales, supuse que no vendrían a Guayaquil.
Siempre he querido verlos “en persona” pues me encantan sus canciones, y Lucero me parece lindísima, sobre todo por su naturalidad y espontaneidad. Aunque Mijares diga que es bi o tri polar, a mí me parece divina, guapísima y encantadora.
Así, mi sueño se cumplía, pero al ver la fecha y hora del concierto en las entradas, sentí un poco de agobio. ¿Cómo? dije, ¡Pero si es hoy! ¡Y a las seis de la tarde! ¡No vamos a llegar! Esto es, por el horario del partido que se acaba mínimo a las siete. A lo que Lidia, que estaba con nosotras en ese momento me dijo, cálmate mami, cambiaron la hora para las 8 de la noche, si llegas. Y llegué.
Para felicidad de los barcelonistas, Barcelona le ganó a Emelec, en un partido no tan justo, pero fútbol al fin, ganó el que metió el gol.
No todos se animaron para ir al concierto, así que, de todo el grupo, solo Stefanie, Kary, Victorino y yo nos fuimos del estadio al coliseo Voltaire Paladines Polo, luego de pasar primero por Sambo, dejando gente.
Desde el inicio salió todo estupendo, encontramos parqueo dentro del complejo deportivo, aunque como siempre la “viveza criolla” se hizo presente, y un estafador nos cobró $10 para darnos acceso a la zona de parqueo, de lo que nos dimos cuenta al ingresar y tener que tomar un ticket en la máquina de la entrada a la explanada de parqueos.
Llegamos a tiempo, el concierto acababa de comenzar. Nos tocó estar en galería, justo frente al escenario, como había pantallas gigantes pudimos apreciar perfectamente todo el espectáculo, la ubicación estuvo muy cómoda, además, “a caballo regalado, no se le ven los dientes”.
Algunas personas habían ido del estadio al coliseo, nos dimos cuenta por las camisetas amarillas a nuestro alrededor, fue una de las mejores noches de mi vida, en buena compañía y disfrutando de dos superartistas.
Lucero y Manuel Mijares, eran el matrimonio de artistas, perfecto, pero se separaron en 2011; llevan una buena relación por el bien de sus dos hijos, Lucerito Mijares (también cantante) y José Manuel.
Sobre el motivo de su divorcio, al parecer, lo complicado de sus agendas laborales impactó de manera negativa en su convivencia.
Lucero y Mijares en su gira «Hasta Que Se Nos Hizo» se ganaron al público, vistiendo la camiseta de la TRI, la selección ecuatoriana de fútbol; se pasaron con su concierto interpretando sus más sonadas canciones, además de algunas de otros artistas, como Juan Gabriel, Bosé y Natalia Lafourcade. Sobre esta última, Lucero se lució cantando “Nunca es suficiente”. En más de una ocasión puso a bailar a todos, ni el calor ni la humedad de Guayaquil impidió al público difrutar del espectáculo.
Además, tengo que comentar, que me encantó su vestido de charra mexicana. En ese momento quería mandarme a hacer uno igualito, aunque también pensaba: como podria andar así vestida por las calles de Guayaquil.
Canataron a dúo: El Privilegio de Amar, Cuatro Veces Amor, Para Amarnos Más.
Los éxitos de Lucero: Electricidad, Ya No, Sobreviviré, Tácticas de Guerra, Veleta, Cuéntame, Llorar.
Los éxitos de Mijares: Soldado del Amor, No Se Murió El Amor, Baño de Mujeres, Bella, Uno Entre Mil, Si Me Tenías, El Breve Espacio.
Terminó el concierto de este duo inceríble cantando La Gozadera, de Gente de Zona con Marc Anthony, creo que bailando, lo dimos todo.
Más de dos horas de buena música. Una noche de ensueño para mi.
¡Hasta que se me hizo!

Un día para recordar siempre: Buena compañia, conocimos el estadio y cerramos el día con un regalo inesperado, que nos lleno de más energía y música que nos hace vibrar bonito.
¡Gran día!
Hasta a la cancha nos metimos.