21 abril, 2026

Nuestras mujeres

Hablar sobre la mujer, desde mi perspectiva, solo lo puedo hacer desde un sentido profundo de agradecimiento y de pertenencia, nos pertenecemos a un pueblo, a una cultura, vivimos en una sociedad, soy yo gracias a ellas, en lo bueno y en lo malo, he dado lo mejor y lo peor. Por lo tanto, es desde el reconocimiento de ser sujetos con derecho, que hablan, que piensan, que sienten que uno puedo decir algo, siempre limitado, siempre contextualizado, siempre provisional. Lo que reinará será la admiración ante lo que veo y espero, el dolor ante lo que sufrimos, vemos y sentimos como una injusta realidad, no respetarnos, valoramos. Cuando el ser humano –varón- se cree superior, solo revela su miopía e inconsciencia.

La perspectiva final será comprendernos, comprender lo que somos desde una realidad no dual pero diferenciada. Allí no entra una mera filosofía, sino la cultura, la identidad, lo que nos nutre, nos hace ser y crecer. Este 8 de marzo en la misa de la parroquia donde vivo en Manta, oramos por la mujer al conmemorar sus luchas, sus esperanzas, sus testigos, pero sobre todo celebramos la vida. Cantamos “danos un corazón grande para amar, fuerte para luchar…  mujeres nuevas, creadoras de la historia, constructoras de nueva humanidad. Mujeres nuevas que viven la existencia, como riesgo de un largo caminar”. (Adaptación de Cristobal Fones, Sj de “Hombres Nuevos”).

El texto bíblico de ese día fue el de Juan 4: El encuentro de Jesús a solas, con una mujer de otra religión, no judía, en un pozo (lugar donde Jacob enamoró a Raquel –Gén 29). Solo resumo un aprendizaje que podemos sacar: ¿cómo trata Jesús a una mujer que había tenido cinco maridos, y el que tiene ahora no es el suyo? Él se acerca a donde ella está, en su situación real no ideal, como es ella. El fomenta el diálogo por encima de las diferencias religiosas o de violencias entre los dos pueblos, Judíos y Samaritanos. Y se da a conocer como un don: “si conocieras el don de Dios”. El don es un regalo, libre, gratuito, donde el Señor tiene la iniciativa. Pero el ser humano tiene la libertad de abrirlo y apreciarlo o no.

Ese día una chica de la fundación jesuita Río Manta, que trabaja por los derechos y la promoción de la mujer nos dio el sermón de la misa: “Hoy 8 de marzo, a nivel mundial se conmemora el Día Internacional de la Mujer, y no estamos tan lejos de seguir observando que la sociedad sigue excluyendo a la mujer, así como en tiempos de Jesús, que con la Samaritana rompen las barreras sociales, religiosas y de género para propiciar un diálogo que conlleva a un mismo fin: ser constructores de un mundo mejor, un mundo más justo”.

“Soy Jacqueline Reyes de la Fundación Río Manta, soy miembro del colectivo de mujeres “Las Mirabal” de Manta y me uno a miles de mujeres a celebrar la recuperación de la voz femenina dentro de la sociedad. Hoy me identifico con la samaritana, quien fue valiente al sostener una conversación y en aquella época, con alguien de otro género, religión, cultura demostrando que tenemos la capacidad de participar en la vida pública con igualdad de oportunidades, derecho a ser escuchada y tratada con respeto sin importar la condición social”.

“Hoy, somos agentes de cambio y lideresas comunitarias, como la samaritana que dejó su cántaro para comunicar a su pueblo que Dios siempre está presente y que actúa en nuestro ser cuando abrimos nuestro corazón. Aunque podemos decir que hemos conseguido mucho, que ahora tenemos más accesibilidad a espacios destinados exclusivamente para hombres, esto se ha logrado gracias a la lucha de las mujeres; el goce pleno de derechos humanos NO ES UNA REALIDAD, y hasta que lo sea el movimiento de mujeres seguimos movilizándonos para que juntos mujeres y hombres podamos vivir en una sociedad armónica y justa”.

“Mi mensaje es que reflexionemos sobre la fecha, sobre los derechos que gozo, sobre los que goza o no mi vecina, mi amiga, la señora que vende helados, la que no tiene un trabajo formal, la que vive violencia intrafamiliar… Pidamos al Señor que nos ayude a abrir nuestro corazón, entender que juntos hombres y mujeres, en igualdad de oportunidades, trabajemos por dejar a las nuevas generaciones un mundo mejor. Hasta que la igualdad se haga costumbre”.

Bello mensaje, muy aplaudido que motivó a rezar y buscar la fraternidad. El trabajo que hacen las chicas de la Fundación Rio Manta no es un mero dar charlas, es concientizar, buscar ordenanzas, leyes locales para promover la igualdad de oportunidades; tienen una escuela de liderazgo para mujeres y otra para varones, además de los proyectos y la formación de emprendedoras, grupos de apoyos, asesorías jurídicas y sicológicas, entre otras actividades.

Gracias por su testimonio de mujer, de madres, de compañeras, de trabajadores y de seres espirituales y solidarias.

 

PARA PENSAR

¿QUÉ SE CELEBRA EL 8 DE MARZO?
No se celebra se conmemora la dignidad y la lucha de las mujeres.

¿Cuál ES EL TRABAJO DE LAS CHICAS DE LA FUNDACIÓN RIO MANTA?
Concientizar, acompañar, formar, promover y emprender proyectos para las mujeres

¿Qué nos toca a todos hacer?
Construir una sociedad de hermanos y hermanas

 

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