8 junio, 2026

Información sobre la Guerra del Cenepa por parte de la prensa internacional (Parte II)

El periodista peruano Fernando Rospigliosi que, en su libro sobre las relaciones entre los militares y la prensa, dedica un capítulo al conflicto en la frontera norte. Considera que la mayoría de los «medios de comunicación peruanos atacaron ferozmente al Ecuador (…) siguieron, más o menos dócilmente, la política dictada desde el poder» (Rospigliosi, 2000: 276). Fue “evidente la intervención militar y gubernamental para tratar de manipular la opinión pública” (Rospigliosi, 2000:291), pero al mismo tiempo señala que “Perú perdió la guerra de la información” (Rospigliosi, 2000:267). Es decir, hubo control de los medios pero ¿sirvió de poco? Esa es una de las principales dudas que deja el texto. También debemos señalar que Rospigliosi nunca se pregunta por el sentimiento de pertenencia nacional de la prensa de un país en caso de guerra y más bien considera que ante toda situación “la misión de los periodistas es informar con veracidad y objetividad” (Rospigliosi, 2000:17).

El General Vladimiro López Trigoso, quien fuera comandante de la 5.ª Región Militar del Ejército peruano en la Guerra del Cenepa, declaraba después del conflicto y ya retirado, que “Tiwintza se convirtió de objetivo militar a objetivo político por parte del mandatario Alberto Fujimori. El cual junto a cuarenta periodistas había llegado al destacamento PV1 y pretendía dirigirse a Tiwintza en su afán de ser fotografiado por la prensa en Tiwintza, ​ y ser considerado el protagonista de la victoria militar con objetivo reeleccionista”.

“(…). Pero acaso más patética que la inefectividad militar haya sido la incapacidad diplomática del régimen para explicar lo que ocurría y hacer conocer al resto del mundo el punto de vista del Perú. El Ecuador ha conseguido una gran victoria informativa y política internacional, al extremo de que, en Europa, por ejemplo, en diarios y televisiones se dan como verdades canónicas que el Perú ha sido en este caso el agresor y el Ecuador una víctima al que aquél arrebató media Amazonia (…)”. Mario Vargas Llosa. “La Guerra Absurda” (08/02/1995).

Tiwintza se convirtió en la prueba del honor militar y de la credibilidad de los presidentes del Ecuador y del Perú.

El 13 de febrero de 1995, en cadena nacional de TV, Alberto Fujimori, presidente del Perú, anunció la toma de ese destacamento y declaró un alto al fuego unilateral.

Al día siguiente, un oficial peruano dio una rueda de prensa ante periodistas extranjeros, pero no pudo demostrar fehacientemente que las fuerzas peruanas habían ocupado Tiwintza. “No es un punto de avanzada es una zona”, llegó a decir a los perplejos corresponsales acreditados en Lima.

A partir de allí, varios comentaristas limeños exigieron que la supuesta caída de Tiwintza y el desalojo del “invasor” debían confirmarse con pruebas fehacientes de la toma y del desalojo.

“Hay dudas y la sensación de que estamos ante una movida política interna de impredecibles consecuencias hacia el exterior”, escribió el prestigioso columnista peruano Mirko Lauer, del diario “La República”, al comparar la actitud ecuatoriana de llevar periodistas nacionales y extranjeros al sitio, mientras en el Perú canceló varios viajes programados.

En medio de la guerra informativa fue atrapado Jorge Gestoso, uno de los periodistas de TV más conocido del continente, pues era el conductor del noticiero CNN en español que transmite varias veces al día la poderosa cadena norteamericana a toda América.

Gestoso recibió duras críticas de los medios de comunicación de Lima por sus reportajes desde el lado ecuatoriano de la frontera.

Uno de ellos los realizó ante el cadáver del sargento Segundo Chimborazo Talahua, una de las primeras bajas del conflicto. Inclusive este reportaje, realizado en el corazón del frente de batalla, fue puesto en duda por la propaganda peruana.

“Suele pasar. Cuando el trabajo que realizo favorece su posición los medios peruanos me alaban, pero me atacan cuando creen que les es desfavorable”, declaró Jorge Gestoso.

El imaginario peruano, cómo sistemáticamente, desde el lado oficial se desinformó:

El 14 de febrero de 1995 la prensa peruana confirmó, citando fuentes oficiales, que se había derribado dos aviones y cuatro helicópteros del Ecuador.

Dos días antes el propio presidente Alberto Fujimori había declarado que dos aviones ecuatorianos fueron derribados por misiles peruanos en esa zona de conflicto.

Las naves, un K-fir, versión israelí del mirage 5 y un A-37, similar a los que usa el Perú fueron -en mitología limeña- alcanzados por misiles tierra-aire de la defensa antiaérea peruana cuando se disponían a atacar las señaladas bases. “Uno explotó en el aire y otro fue impactado en la cola”, aseguraba además una fuente militar.

Por otra parte, según un corresponsal del Canal 5 de TV en el cuartel El Milagro, continuaban los ataques aéreos y de artillería peruanos contra las “fortificaciones” de Tiwintza.

Ahora los propios peruanos saben que todo aquello fue una solemne mentira.

1 comentario

  1. es el colmo que un periodista ecuatoriana difunda la versión peruana de una guerra en la que nos vencieron por culpa del presidente ecuatoriano que ordenó no usar las armas y reconoció el protocolo de río de Janeiro después de la victoria aérea del 10 de febrero de 1995. Fue una guerra perdida por la traición de ecuatorianos. Qué ganó Ecuador, sumido en la violencia y Perú camino a convertirse en potencia mundial ayudado por el agua del río Puyango. Sarta de traidores.

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