Me refiero a los hermanos Carlos y César Pérez Barriga y a Nicolás Pérez Lapentti.
Los tres hermanos Pérez firmaron un comunicado en el mismo diario a sus lectores, en el cual daban a conocer lo siguiente:
“Hoy nos despedimos del diario El Universo, que por más de cien años ha sido parte de nuestra familia (104)… Es nuestro deber informarles que hemos vendido nuestra participación accionaria a un grupo de inversionistas liderados por Yves Maria Pardini, emprendedor radicado en Florida…, del que también forma parte José Lenis Manzano…, manteniendo intacto su compromiso editorial.
El profesional Ignacio Giménez Zapiola, exgerente general del diario El Comercio de Lima, Perú, estará a cargo de la nueva operación de El Universo.
A nuestros lectores que nos acompañaron con su confianza por más de un siglo, nuestra mayor gratitud”.
Para efectos de este comentario, no interesa el precio que recibieron por sus acciones ni cualquier otro beneficio económico. Solo queremos expresarles nuestra personal gratitud por habernos editado y publicado, por muchos años, nuestros escritos en la página de lectores, en su página de opinión de lectores, una vez al mes.
Feliz coincidencia: el día que los tres hermanos Pérez nos informaron su decisión, se publicó en el diario un escrito mío: “Muerto el perro se acabó la rabia”.
Mi imperecedera gratitud.
