12 mayo, 2026

Los jóvenes y el sufrimiento

Si algo me enseña el estar con los jóvenes es su energía, sus sueños, sus deseos de ser alguien. Pero al mismo tiempo, muchos de los jóvenes de hoy formados en la era digital son cada vez menos sensibles para los problemas humanos y más sensibles a los problemas vegetales, animales. Hoy se habla de la generación “Therians”.

¿Qué es un Therian? Las personas que dicen identificarse como ‘therian’ argumentan que es un sentimiento. Según el medio español El País, el término ‘therian’ se deriva del griego antiguo therion, que es bestia o animal salvaje, y ánthropos, que es humano. Quienes se identifican como un ‘therian’ saben que tienen un cuerpo humano, pero su alma corresponde a un animal. Muchos de ellos, además de usar una máscara casi realista de un animal, suelen tener conductas asociadas a este con movimientos y sonidos. (En https://www.primicias.ec/entretenimiento/therian-videos-memes-viral-tiktok-animales-116174).

¿Qué tipo de hombre y mujer hemos ido permitiendo que se haga o formando? Aquí lo que manda es el inconsciente y de ello no tenemos conciencia. Lo cierto es que veo una soledad profunda ante las preguntas de la vida, cuya respuesta la están encontrando en lo no-humano. Donde la Inteligencia Artificial va tomando una cierta delantera en un progreso o en una rapidez de respuesta que solo mide el presente, lo que hay, lo que ve. El tema esperanza no le dice nada, ni la religión ni los hombres y mujeres adultos que han construido un país, y hablo del mío, nuestro Ecuador, hemos construido una comunidad alternativa, auténtica y verdaderamente audaz en dar con lo que nos hace humano. La empatía ya suena a una simple virtud lejos de hacerla realidad, porque nadie quiere estar en los pies del otro. Por eso, el tema del fenómeno “therian” que recién comienza en una señal para revisar el modelo de humanidad que hemos forjado. 

Paradigma de humanidad para los que tenemos fe, es JESUS DE NAZARET, y para valorarlo, valoro ante todo su actitud ante el sufrimiento. Ser hombre es saber superar adversidades, es caminar, es cambiar para crecer, pero juntos, en especial es compartir las ganas de vivir y cuidar lo común que nos hace bien a todos. Es celebrar la vida, la vida vale la pena, pero uno la valora cuando enfrenta dificultades, supera adversidades, cuando la esperanza aquello que no se ve, se manifiesta en lo que es a pesar de…lo que no se ve, de lo que no se vive, pero que se quiere. 

Ser hombre y mujer de esperanza es lo que me enseña Jesús y las mujeres al pie de la cruz (Jn19). No existe crecimiento humano que no maneje el dolor, y nadie puede soportar más allá de lo que puede soportar. El dolor es lo real, el sufrimiento es la sicología del dolor, cómo lo asumo, cómo lo hago patológico. Dios, según el proyecto de humanidad de Jesús no quiere que suframos: FELICES LOS QUE SUFREN (Mt 5), nos dice que lo somos ahora, y que luego seremos aliviados o consolados, lo que nos hace felices es enfrentarlo y no dejarnos aplastar, menos por un sufrimiento que idealiza el dolor o el mal o lo espiritualiza. Jesús de Nazaret nos enseña a asumirlo y sobrellevarlo. “Si no cargo con la cruz, no seré discípulo”.

Gabriel Marcel, decía que la “esperanza es creer en la realidad, como portadora de futuro”. Nos convierte en creyentes de futuro. Yo experimento la esperanza cuando apuesto por una transcendencia, el ir más allá, el apostar por algo más de lo que hay. No se trata de un pronóstico, es una orientación del corazón. Es una dimensión del alma. Trasciende el mundo de la experiencia y ancla más allá en el horizonte. Jesús de Nazaret invitaba a sus seguidores a no quedar en la orilla, sino a “ir a la otra orilla” (Mc 4:35), “remar mar adentro” (Lc5:1), “caminar sobre las aguas” (Mt14:22). 

La sociedad que hemos construidos, en especial la impulsada por el capitalismo productivo, busca un bienestar individual sobre lo social, busca una vida placentera no la felicidad, el placer se vive en lo efímero, en las cosas, por ello, evita la gran pregunta de todo hombre o mujer ¿qué es la muerte? Se aleja de las miserias humanas de muchas gentes, en especial de los pobres, se los “descarta”, filósofos nos hablan de la aporofobia, rechazo al pobre. Evita el sufrimiento por eso la droga en sus distintas modalidades, la diversión, la superocupación, lo que ha provocado una sociedad cansada, desanimada, sin horizonte, sin esperanza. Solo se creen en lo que se ve o se crea, en el yo, no hay un nosotros humano que sea sujeto de un proyecto de bienestar para todos, sino del goteo de lo que me sobra. El típico caso del rico Epulón que nunca se dio cuenta del pobre Lázaro (Lc 16: 19).

En este tiempo de cuaresma focalicemos la mirada en el hombre Jesús de Nazaret, para inspirar un modo de vida basado en el saber vivir, convivir y no meramente el sobrevivir. No hay duda que las virtudes que hoy más necesitamos son la CONFIANZA en la vida para vivir con sentido, desarrollando lo mejor de lo humano, LA GENEROSIDAD para convivir con otros y contagiar sueños y esperanza, sin descuidarnos DEL CORAJE para sobrevivir en la adversidad lo que me hará no perder la esperanza y manejar el dolor como señal de una humanidad más que herida, frágil, vulnerable llamada a la plenitud, porque sabe amar y esperar.

La esperanza no es el optimismo de que algo saldrá bien, sino la certeza de que algo tiene sentido independientemente como salga. 

 

PARA PENSAR

¿POR QUÉ LOS JOVENES HOY EVITAN EL SUFRIMIENTO?
Los hemos dejado solo en su crecimiento o confiado en la tecnología

¿QUÉ MODELOS DE HUMANOS VAN APARECIENDO?
Cada vez menos humano, el hombre algorítmico o el hombre therian

¿Qué ME AYUDA A ORIENTAR EL CORAZON?
El creer y forjar la esperanza a pesar de la dura realidad 



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