13 marzo, 2026

Espiritualidad Lasallana: San Juan Bautista de la Salle

Cuando hablamos del Fundador, nadie se equivoca: es San Juan Bautista de La Salle.

EL FUNDADOR TRADICIONAL.- Se le presentaba, sentado ante la mesa de trabajo, manos juntas, la mirada perdida en el infinito, ante un crucifijo grande y con unas disciplinas que pendían de la mesa… Se desprendía del conjunto, la impresión de un hombre místico, más bien serio, casi adusto, preocupado por la regularidad perfecta y atormentado por el rigor de la penitencia… Ya ves, un Fundador, digamos, poco atrayente. Yo intuía que él no era así… Por lo menos, no así, solo…

JUAN BAUTISTA DE LA SALLE.- Luego, a través de mis lecturas, de los descubrimientos espectaculares del H. León de María Aroz, de las biografías primeras y en especial de la del H. Bernard, el primer biógrafo muy poco conocido, de los Cahiers lasalliens, etc., puedo ofrecerte otro cuadro de rasgos típicos de un La Salle que hasta podrá sorprenderte.  A mí me sorprendió.

  • Dice Bernard que «había que despertarle varias veces a Juan Bta. Se le pegaban las sábanas… y por esto llegaba con frecuencia tarde al Coro. Curioso, no?
  • «Rosette» era su hermana preferida y entró en un convento de clausura de Reims.

Juan Bta. le visita con demasiada frecuencia y le hace regalos que dicen poco con la austeridad monástica:  para las fiestas y en especial para el santo de la Madre superiora; un crucifijo muy caro para la celda de Rosette, un «aparato» para calentar su cama, medias de lana, libros, etc. etc.

*Valora en mucho el dinero. De su padre recibió contante, como sólo 3000 ptas… y muchísimos deudores  olvidadizos. Y en cuatro años de tutor, dejó saneada la situación, dejando un superávit de cerca de 2 millones de pesetas, tras haber manejado cerca de 35 millones,  a su sucesor una lista larga de

deudores impenitentes.

  • Admira a su amigo Rolando, canónigo como él, por su trabajo en la fundación de una congregación para niñas… y le echa de vez en vez una mano… pero ni hablar de comprometerse personalmente. Nunca pensó que esto le concerniera… y está cerrado en sus deberes de Coro, familia, administración y cuidado de sus tres hermanos pequeños.
  • Como contrapartida, observamos en él, profunda piedad, sentido de la amistad, hospitalidad generosa, amor entrañable a los suyos, tenacidad, inteligencia, disponibilidad…

En una próxima entrega, veremos cómo actuó Dios en él, haciéndole dar un giro de 180 grados a su manera de ser y a los propósitos de su vida.

Tomado del Boletín Lasallano

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