Ecuador sigue ampliando sus fronteras deportivas, esta vez con una espada en mano. Tomás Aguinaga se convirtió en el primer esgrimista ecuatoriano en ganar una Copa del Mundo Cadete, tras conquistar el oro en San José, Costa Rica.
En la modalidad de florete masculino, el tricolor dominó la competencia y cerró una actuación impecable al imponerse 15-7 al surcoreano Aiden Yoon en la final.
Este triunfo no es casualidad. Aguinaga ya había subido al podio esta temporada con plata en Lima y bronce en Túnez. Costa Rica fue la confirmación de un proceso serio y consistente.
Más que una medalla, es un hito. La esgrima ecuatoriana entra en la historia grande y demuestra que el talento nacional no tiene límites.
