INTRODUCCIÓN
¿Sabías que Ecuador tiene un ferrocarril histórico, patrimonial… y hoy casi abandonado?
Desde hace más de 20 años se habla de su rehabilitación, pero la verdad es que el tiempo pasa y el tren sigue esperando.
Recordemos algo fundamental: el ferrocarril es patrimonio del Estado. No se vende.
EL PROYECTO
Según el Ministerio de Transporte y Obras Públicas, la rehabilitación integral del ferrocarril podría costar hasta 2.500 millones de dólares.
Se presentaron ocho propuestas: dos ecuatorianas y seis extranjeras, provenientes de países como España, Estados Unidos, Perú, Jordania, Hong Kong y Rusia.
Las autoridades han sido enfáticas en algo:
👉 la intención no es privatizar el ferrocarril.
Les tomamos la palabra.
PROMESAS Y RETRASOS
En diciembre de 2021 se anunció que el proceso de licitación debía comenzar.
Diez meses después, se suponía que ya habría una empresa adjudicada.
Pero hoy estamos en 2026.
Lo que existe es un proyecto integral entregado a la Presidencia, en busca de inversión extranjera directa, especialmente de países europeos y árabes.
¿Y la licitación?
Aún en espera.
INTERESES EXTRANJEROS
Entre las empresas interesadas figura Sinara, un holding ruso especializado en locomotoras y operación ferroviaria. Incluso se ha mencionado un acercamiento directo entre presidentes.
La propuesta es ambiciosa:
👉 rehabilitar todo el trazado ferroviario del Ecuador para transporte de carga y pasajeros.
Pero aquí surge la gran pregunta…
¿CONCESIÓN O ALIANZA PÚBLICO-PRIVADA?
¿Será una concesión?
¿Una alianza público-privada?
Hasta hoy no existe una definición clara.
Lo que sí está claro es que el ferrocarril es un activo patrimonial del Estado y no puede ser enajenado.
Como procurador judicial de los ferroviarios, lo recordamos con firmeza.
UN PATRIMONIO CASI ABANDONADO
Antes de cualquier licitación, el Gobierno busca cerrar la liquidación de la Empresa Pública Ferrocarriles del Ecuador.
Sus bienes —locomotoras, maquinaria, vehículos y equipo tractivo— pasarían al MTOP.
Mientras tanto, el ferrocarril espera…
y los pueblos por donde pasaba la vía parecen hoy pueblos fantasmas.
LLAMADO LOCAL A LA ALCALDÍA Y A LA NUEVA DIRECTIVA PARROQUIAL DE ANDRADE MARÍN
Desde la nueva directiva de la parroquia Andrade Marín, en Antonio Ante, insistimos en algo concreto:
Que al menos se agiliten los trabajos en las rutas:
Otavalo – San Roque – Andrade Marín – Ibarra – Salinas, y viceversa.
El ferrocarril no es pasado.
Es turismo viviente.
Es identidad, desarrollo y futuro.
El tren vive si el pueblo insiste.
Exigimos hechos, no solo anuncios.
