13 marzo, 2026

Maduro, rehén de sí mismo

Hace 35+ años, el general Noriega, resignado, se entregaba sin plenamente asimilar cuáles serían las repercusiones de su rendición a los EE. UU. En el olvido quedaba el llamado para marchar al exilio que su segundo al mando le había siempre sugerido. La invasión, retóricamente impensable, acabó sometiéndolo al orden jurídico y, aun así, se negó a asumir su responsabilidad para negociar términos menos punitivos y reducir su eventual condena de 40 años. Noriega murió en prisión domiciliaria en Panamá en 2017.

Maduro se equivocaría al pensar que la nueva cúpula bajo los Rodríguez, Cabello y Padrino desea su excarcelación. Esta se produciría, más temprano que tarde, justamente si los acusara de todo lo que verdaderamente son y aún representan. Los detalles de la trama castrochavista, desarrollada desde hace 25+ años, tendrían un colosal impacto regional y terminarían por desnudar los mafiosos vínculos locales con Alianza PAIS y Revolución Ciudadana. Maduro podría aprender de la historia, más allá de que nunca la estudió, para evitar que su soberana elocuencia, vilipendiada por su captura, termine sepultándolo en vida.

El Estado de derecho estadounidense es el único capaz de garantizar la vida de Maduro, con o sin su cooperación. Trump estará fuera de la Casa Blanca en 2029 y, para entonces, Maduro y Cilia, ya condenados, sentenciados y cumpliendo cana, tal vez tomarían un curso de Open English, al que bien podría juntarse algún otro criminal -por ahora prófugo-, para de paso, mejorar su inglés. ¡Mal no le vendría!

1 comentario

  1. Muy buen artículo que refleja una realidad que muchos conocemos: bajo el régimen de Maduro se ha erosionado la democracia y se han limitado las libertades fundamentales, con denuncias de represión sistemática contra opositores y críticos, así como obstáculos para la participación política y el ejercicio pleno de derechos ciudadanos. Es importante visibilizar estos hechos y mantenernos informados y vigilantes ante gobiernos que concentran el poder y descuidan el bienestar de su gente.

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