La historia reciente nos demuestra algo doloroso:
en cada cambio de gobierno, en cada elección popular,
la transparencia y la honestidad siguen siendo una promesa vacía.
Todo termina siendo un show.
Cortinas de humo.
Escándalos tardíos.
Y una impunidad grosera… miserable.
La pregunta clave
Y uno, como aspirante a candidato a la Alcaldía de Antonio Ante, se pregunta:
si sabemos de estas irregularidades…
¿por qué las instituciones no actúan antes?
Fiscalías, Contraloría, Procuraduría, superintendencias, comisiones, veedurías ciudadanas…
¿por qué siempre después, cuando el daño ya está hecho?
¿Por qué repetir el absurdo del “borrón y cuenta nueva” en cada cambio de gobierno?
El sentido común olvidado
Lo lógico, lo sensato, lo humano…
es mantener lo bueno que hicieron otros
y corregir lo malo.
Pero no.
El ego, la ambición y el poder por el poder
siempre pesan más que el bien común.
Ideologías y guerra
Tal vez ha llegado el momento de decirlo sin miedo:
las revoluciones se acabaron.
Las ideologías de izquierda y derecha ya no existen como soluciones reales.
La sociedad funciona bajo una lógica brutal:
crisis, colapso… y guerra.
Y cuando hay guerra, solo una industria prospera:
la venta de armas.
El precio:
millones de muertos,
un planeta destruido
y un dolor que pudo evitarse.
La pregunta humana
¿Quién, en su sano juicio en Antonio Ante, quiere una guerra patriótica?
¿Qué joven de Antonio Ante quiere morir
sabiendo que toda guerra es económica
y que el petróleo vale más que su vida?
Jodorowsky y el giro de conciencia
Por eso vale la pena escuchar a quienes hablan desde la conciencia.
Alejandro Jodorowsky nos recuerda algo esencial:
Somos seres deseados.
Somos libres de ser quienes somos.
Seamos generosos cada día.
Porque el verdadero cambio
no empieza en el poder,
empieza en la conciencia ciudadana.
Recuerda mi frase: nada es permanente…
excepto el cambio.
Y ese cambio, hoy,
depende de nosotros, de tu voto en las elecciones de 2027.
Prohibido olvidar.
