20 abril, 2026

Los ingenieros del caos

Un libro de Giuliano da Empoli, sociólogo, ensayista y politólogo, recién editado, señala cómo las redes sociales están modelando a los líderes políticos. 

El autor cuenta que, hace una década, mientras acompañaba al presidente del Consejo italiano en sus viajes oficiales, inventó junto a su portavoz, un juego tan absurdo como revelador, al final de cada jornada, evaluaban en porcentaje  la política vivida. El resultado era casi siempre el mismo: un diez por ciento era políticamente correcto, un veinte por ciento cinismo estratégico, y el resto –la gran mayoría– una comedia de enredos. Relata cómo líderes autoritarios y figuras tecnológicas (Musk, Zuckerberg) están sometiendo a los políticos tradicionales a un poder sin reglas.

Según sus puntos de vista, Donald Trump, Mark Zuckerberg, Jair Bolsonaro, Milei, Bukele, Maduro, Petro y en algo Daniel, comparten una visión del poder, como ataque constante, y de romper con las reglas establecidas.

Para Da Empoli, el poder actual de redes, erupciona sin meditar y descolocan al adversario y al público. Y en ese espacio, atacar no cuesta nada y defenderse es casi imposible, advirtió. Una simple campaña de odio en redes sociales puede desestabilizar sin costo alguno, y sin que haya forma efectiva de protegerse.

Los medios tradicionales han perdido fuerza, terminan reproduciendo lo que ocurre en la esfera digital, los tuits, las frases cortas, las agresiones, los insultos, la política se convirtió en un show. No importa la verdad, importa que te indigne, que te haga reaccionar. A medida que nos sumergimos en ese entorno, dejamos atrás un espacio regulado –con responsabilidades y límites– para entrar en lo que se denomina a mi que chaucha.

Los troles son expertos en sicología, manipulación, odio y crear confusión, porque las emociones mueven más que la lógica, están dedicados a destruir los medios tradicionales desacreditando la fuente. El valor no yace en la verdad sino en la velocidad de propagarse, se reinventan la realidad y pretenden moldearla a su antojo. el mundo aparece gobernado por una pléyade de caudillos desprovistos de cualquier imperativo moral.

En conversaciones que tengo con mis amistades a quienes tengo que soportar con resignación admirable, les he mencionado que las democracias está destinada a desaparecer, hay demasiado estúpido que vota, y bota el voto, muy pronto los países serán cogobernados por empresas transnacionales y  seremos juzgados por la IA, un mecanismo  confiable que  resolverá las divergencias y condenará a prisión a delincuentes sin interferencia alguna del señor Godoy. 

El poder del político no es hacer lo que de él se espera,  sino hacer lo que le da la gana no les gustan obstáculos que se atraviesen a sus sueños

La diferencia entre un genio y un loco es el éxito cuenta Milei 

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