12 febrero, 2026

El Dr. José María Velasco Ibarra (+)

Fue cinco veces presidente del Ecuador por elección popular. Solo en una ocasión terminó sus cuatro años de gobierno, siendo su ministro de Gobierno el Dr. Camilo Ponce Enríquez…

En alguna ocasión se proclamó dictador, alegando “insuficiencia de las leyes”, pero igualmente fue derrocado por el general “Bombita”, quien el día anterior le prometió lealtad a su presidente, del cual era su edecán.

Desde muy joven intervino en política. Siendo diputado, combatió al gobierno del Dr. Carlos Alberto Arroyo del Río. En cada discurso del Dr. Velasco caía un ministro, y mucho más después de la firma del Protocolo de Río de Janeiro, en el Palacio de Itamaraty, en Río de Janeiro, tratado de “Paz, Amistad y Límites”, cuya nulidad alegaba, por cuanto se firmó mientras las tropas peruanas se encontraban ocupando las provincias de Loja y El Oro.

Mientras estaba en el exilio en Buenos Aires, su esposa, doña Corina, tomó un bus de línea y, al bajarse, el bus arrancó. Ella perdió el equilibrio, cayó al piso y se golpeó la cabeza con el filo de la vereda, falleciendo instantáneamente. En el avión que lo trajo de regreso al Ecuador, un reportero le preguntó a qué se dedicaría; él contestó: “He venido a morir”. Efectivamente, tres meses después del entierro de su esposa, en un cementerio de la ciudad de Quito, falleció. Está enterrado junto a ella.

El Dr. J. M. Velasco Ibarra era quiteño de nacimiento, pero su gran popularidad política estaba en la Costa. No tuvo hijos. Su esposa, Corina, creó una fundación para proteger a los niños de escasos recursos en el Ecuador.

En campaña política, en la población de Los Sapos, en la provincia del Guayas, dio un discurso extraordinario con el cual cerró su campaña. El pueblo eufórico clamaba: “Los Sapos con Velasco”, frase que al Dr. Velasco no le agradó. Tan pronto fue presidente, le cambió el nombre por “El Triunfo”, con el que se lo conoce hasta la presente fecha.

También tuvo una frase que lo hizo muy célebre políticamente, al decir: “Dadme un balcón en cada pueblo y ganaré las elecciones”.

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