En la gestión público, suele decirse que “el presupuesto es la declaración de amor de un gobernante a su pueblo”. Sin embargo, en el Gran Guayaquil -esa compleja y vibrante zona metropolitana que une a Guayaquil, Durán, Daule y Samborondón-, los presupuestos parecen a veces más una lista de promesas grises que una estrategia real de transformación social. En un año pre-electoral, es imperativo que la ciudadanía deje de mirar los renders de puentes y empiece a fiscalizar la inversión en la gente.
El mandato legal: Más allá del 10%
La normativa ecuatoriana no deja espacio para la ambigüedad. El COOTAD (Art. 249) establece que los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD) deben destinar al menos el 10% de sus ingresos no tributarios para el financiamiento de programas de atención a grupos vulnerables. Este no es un techo, es un piso ético y legal.
El nuevo Plan de Desarrollo 2025 – 2029 “Ecuador No se Detiene” eleva la apuesta bajo su eje de Desarrollo Humano, el Plan busca reducir la pobreza multidimensional y mejorar el acceso a servicios básicos. Sin embargo, para que esto sea realidad en la cuenca del Guayas, los GAD deben dejar de planificar como islas y entender que el hambre de Durán o la falta de agua en las periferias de Daule afectan la seguridad de Samborondón y la competitividad de Guayaquil.
Radiografía del Gran Guayaquil: Contrastes que duelen
La inversión social en esta zona metropolitana presenta matices preocupantes que merecen un análisis detallado:
- Guayaquil: El desafío de la escala. Aunque maneja el presupuesto más robusto del país, el retroceso se siente en la “calidad” de la inversión social. Mientras se destinan fondos a programas de salud municipal, el entorno de inseguridad neutraliza el impacto. El PND 2025-2029 exige una “gobernanza multinivel” donde la inversión local en tejido social complemente la seguridad nacional. Un centro de capacitación es inútil si la gente tiene miedo de caminar hacia él.
- Durán: El olvido histórico: Aquí, la inversión social “pendiente” es la dignidad básica. No existe desarrollo humano posible cuando el presupuesto se diluye en parches operativos mientras la ciudad carece de agua potable 24/7. El cumplimiento de la Estrategia Territorial Nacional (ETN) exige que Durán priorice servicios básicos como la base de su gasto social.
- Daule y Samborondón: La paradoja de la expansión: Estas ciudades viven un crecimiento inmobiliario vertiginoso. El avance es visible en la infraestructura privada, pero el retroceso está en la integración de sus zonas rurales y marginales. El presupuesto social debe volcarse con fuerza a cerrar las brechas entre el “Samborondón de las ciudadelas” y el “Samborondón de la cabecera”, o el Daule Satelital y el Daule agrícola
Avances y retrocesos: ¿Llega el dinero a la gente?
Estadísticamente, la mayoría de estos GAD cumplen formalmente con el 10% que manda el COOTAD. El avance real es la existencia de redes de atención médica municipal y becas. Pero el retroceso es la falta de trazabilidad. A menudo, se etiqueta como “inversión social” a eventos masivos o clientelismo encubierto que no reduce indicadores de pobreza ni mejora la calidad de vida a largo plazo.
EL PND 2025-2029 propone un enfoque de Estado Abierto y Transparencia. Para que la inversión llegue a la gente, se necesitan presupuestos participativos (Art. 100 de la Constitución) que no sean solo actos de aplausos, sino mesas técnicas de necesidades prioritarias.
Hacia una planificación de resultados
En este año de pre-campañas, los candidatos prometerán “obras”. Nuestra labor desde la “trinchera” analítica es exigir resultados de desarrollo. La inversión social debe medirse en:
- Reducción de brechas: ¿Cuántas familias salieron de la pobreza multidimensional en mi cantón?
- Calidad del servicio: ¿Es el agua de Durán apta para el consumo humano?
- Prevención real: ¿Qué porcentaje del presupuesto se destina a alejar a los jóvenes de la criminalidad organizada?
El desarrollo local no es solo pavimentar calles; es garantizar que quien camina por ellas tenga salud, educación y oportunidades. El Plan Nacional “Ecuador No Se Detiene” es la hoja de ruta, pero los GAD del Guayas son los ejecutores. En este periodo pre-electoral, pidamos presupuestos con rostro humano, no chequeras vacías disfrazadas de cemento. La equidad territorial del Gran Guayaquil depende de ello.

Excelente Articulo estimada Jenny . El desarrollo signica todo , desde la “ persona” a las cosas, los bienes , la Educación, la Familia y sobre todo “ La Persona” . Saludos y Felicitaciones desde Chile por el trabajo estimada Jenny . Saludos y Salud!!