El Dr. Alfredo Palacio, por ser el primer alumno matriculado en el IPAC; por su posesión como presidente del Ecuador, que permitió la continuidad constitucional; y por su frase: “Ninguno de mis ministros fue enjuiciado políticamente”.
El Ab. Jaime Roldós Aguilera, por la pifia en Quito en la reinauguración de un estadio de la capital; por su muerte, la de su esposa y la de la comitiva militar que lo acompañaba, cuando se estrelló el avión en el que viajaban hacia Loja para inaugurar una obra pública.
El Dr. Oswaldo Hurtado, por el arroz con gorgojo, por su plan de vivienda Piso y Techo, y por su frase: “Estoy durmiendo con el enemigo”.
El Ab. Abdalá Bucaram Ortiz, por aumentarle 20 cm de tela a la falda de una profesora municipal para que no se le vean las rodillas; por viajar a Los Ángeles a jugar fútbol y básquet con sus amigos; por comer cuy con Fujimori en el Perú y chuparse los dedos; y por su frase: “Porque a mí me dio la regalada gana”.
El Ing. León Febres-Cordero Ribadeneira, por expedir una legislación favorable a la exportación de productos agrícolas del Ecuador; por eliminar al grupo terrorista Alfaro Vive, Carajo; por declarar al Municipio de Guayaquil una cloaca; y por su frase: “Yo no me ahuevo”.
El Arq. Sixto Durán-Ballén, por el tema de flores y miel; por abandonar su promesa de descentralización ofrecida en su campaña electoral; y por su frase: “Ni un paso atrás”.
El Dr. Rodrigo Borja Cevallos, por declarar que su madre era cevichera; por su programa económico del “goteo de abajo para arriba”; por su enciclopedia de términos políticos; y por fundar el partido político Izquierda Democrática. No tuvo una frase característica.
El Ing. y coronel del Ejército Lucio Gutiérrez Borbúa, por gobernar con sus amigos y parientes; por lograr términos macroeconómicos mejores que otros presidentes del Ecuador; por cumplir una condena en el Napo, su lugar natal; y por huir del Palacio Presidencial en Quito en helicóptero hacia el aeropuerto y, desde ahí, hasta Brasil. No tuvo una frase característica.
El actual presidente, Daniel Noboa Azín, por ganar las elecciones presidenciales con amplio margen frente a otros candidatos, luego de imponerse en el debate final a su contrincante, la Sra. Luisa González; por su lucha frontal contra los cárteles de la droga y la minería ilegal; por lograr excelentes relaciones políticas con los EE. UU. y su presidente, Sr. D. Trump; por conseguir inversiones de países del Medio Oriente por USD 3.000 millones; por vacunar contra la influenza a un millón de personas; por sus planes de vivienda y empleo para los jóvenes; y por su frase: “Por un nuevo Ecuador”.
