Cuando se elabora un diagnóstico del Ecuador desde el escritorio, con frecuencia se imponen narrativas centradas casi exclusivamente en los hechos negativos. Y es cierto: en 2025 estos han sido numerosos. Los medios de comunicación, según su orientación editorial, tienden a magnificar o minimizar acontecimientos, creando un ambiente políticamente frustrante y carente de esperanza.
Sin embargo, al observar la realidad sin el visor político-ideológico, caminando el territorio y siendo realistas, es posible identificar hechos positivos que, aunque insuficientes frente a la magnitud de la crisis, merecen ser reconocidos y replicados en 2026. Para la mayoría de ecuatorianos, 2025 fue un año para el olvido, pero no todo fue oscuridad.
Hechos positivos que deja el 2025
1. Exportaciones en su mejor momento
Antes de finalizar el año, la balanza comercial no petrolera superó los resultados de 2024, consolidando a 2025 como uno de los mejores años para las exportaciones ecuatorianas.
2. Turismo resiliente pese a la inseguridad
A pesar de los estados de excepción y la inseguridad ciudadana, Ecuador mantuvo su atractivo turístico. Playas como Tortuga Bay, El Garrapatero, Los Frailes, Ayampe, Montañita, Salinas, Mompiche, Las Bachas e Isla Bartolomé destacan por su belleza natural, biodiversidad y gastronomía, demostrando que el país conserva un enorme potencial turístico.
3. Empresas líderes como termómetro económico
Corporaciones como Corporación Favorita, Nestlé, Pronaca, Cervecería Nacional, Santa Priscila, Banco Guayaquil, Corporación El Rosado y Coca-Cola, junto con el sector camaronero y minero, mostraron fortaleza en ventas y exportaciones. Aunque estos beneficios no siempre llegan a la clase media y popular, reflejan que ciertos sectores productivos resistieron la crisis.
4. Caída histórica del riesgo país
El riesgo país descendió a 499 puntos, su nivel más bajo desde 2018. Aunque el Gobierno atribuye este resultado a su política económica —una afirmación debatible—, el dato constituye una señal positiva para la imagen financiera del país.
5. El camarón lidera las exportaciones no petroleras
Las exportaciones de camarón crecieron de USD 5.561 millones en 2023 a USD 6.949 millones en 2025, consolidándose como el principal producto no petrolero del Ecuador.
6. Fortalecimiento de la cooperación internacional
Durante 2025, Ecuador firmó acuerdos en materia comercial, migratoria, tecnológica y de seguridad con países como Emiratos Árabes Unidos, Italia, Corea del Sur e Israel. Existen más de 136 convenios con 39 países, cuyos alcances y resultados, lamentablemente, no han sido adecuadamente comunicados por el Gobierno.
7. Nuevo centro penitenciario
Se inauguró la Cárcel del Encuentro, en la provincia de Santa Elena, con una inversión cercana a los USD 52 millones, destinada a personas privadas de libertad de alta peligrosidad. No obstante, resulta legítimo cuestionar este logro cuando el país aún enfrenta graves déficits en escuelas, hospitales, empleo digno y políticas efectivas contra la desnutrición infantil.
8. Ecuador suma geoparques mundiales
La Unesco reconoció en 2025 dos nuevos geoparques: Napo Sumaco y el volcán Tungurahua, destacando su valor geológico, ecológico y cultural, así como el rol de las comunidades locales en su conservación.
9. Clasificación al Mundial 2026
La selección ecuatoriana de fútbol clasificó al Mundial 2026 en segundo lugar de las eliminatorias sudamericanas, un logro deportivo que fortaleció la identidad nacional y la esperanza colectiva.
10. Ciara Rodríguez, orgullo nacional
La guayaquileña Ciara Rodríguez fue elegida la mejor deportista del año tras consagrarse tricampeona mundial en los 100 metros planos de paratletismo, convirtiéndose en un referente para las nuevas generaciones.
Lo negativo que marcó al 2025
El año estuvo dominado por una violencia sin precedentes, una profunda crisis institucional y serias dificultades económicas y sociales.
1. Inseguridad desbordada
Más de 10.000 muertes violentas convirtieron a 2025 en el año más sangriento de la historia reciente. Atentados, explosiones y extorsiones, especialmente en Guayaquil, generaron una sensación de colapso del Estado.
2. Crisis política y de gobernabilidad
El Gobierno enfrentó pactos frágiles, escándalos, protestas sociales, paralizaciones indígenas y cuestionamientos al sistema de justicia, incluyendo procesos opacos de designación de funcionarios y la suspensión de la vicepresidenta.
3. Deterioro económico y social
El déficit fiscal, los atrasos en pagos, la crisis hospitalaria por falta de medicinas y el debilitamiento de los servicios de salud y educación golpearon directamente a la población. El incremento del gasto en bonos, en un contexto electoral, generó desconfianza y denuncias.
4. Consulta popular del 16 de noviembre
El triunfo del “No” representó una clara llamada de atención ciudadana al Gobierno. Lejos de corregir el rumbo, este resultado profundizó la incertidumbre política de cara a 2026.
5. Hechos del pasado que siguen pesando
Aunque no ocurrieron en 2025, la irrupción en la embajada de México, el asesinato de los cuatro niños de Las Malvinas y el magnicidio de Fernando Villavicencio continúan teniendo efectos devastadores sobre la institucionalidad, las Fuerzas Armadas y la ya frágil democracia ecuatoriana.
Conclusión
El balance de 2025 muestra a un país atravesado por profundas contradicciones. La violencia, la polarización política y la desconfianza ciudadana marcaron el año. Sin embargo, no todo está perdido: sectores productivos resistieron, la economía mostró señales parciales de estabilidad y el país avanzó en áreas estratégicas como exportaciones, cooperación internacional y deporte.
El gran desafío para 2026 será transformar estos logros aislados en políticas públicas sostenibles, recuperar la seguridad, fortalecer la democracia y dejar de administrar crisis heredadas para, finalmente, construir un proyecto de país con visión, unidad y justicia social.
