Cuando el presidente Lenín Moreno fue a esconderse en Galápagos al inicio de la pandemia del coronavirus, escribí un mensaje en las redes sociales e hice un video llamado “Rendición de cuentas” (6 de abril de 2020), en el que le decía que la Presidencia de la República no era para contar cachos ni para hacerse el gracioso, sino para liderar de frente, no escondido, mientras funcionarios corruptos veían a la crisis sanitaria como una oportunidad brillante para hacer negociados, puesto que en tiempos de emergencia los contratos se hacen sin licitación (a dedo), en medio del sufrimiento de muchas familias ecuatorianas que pagaban las consecuencias de su ineptitud y deshonestidad.
Entonces, como ahora, hubo críticos que incluso me llamaron desalmado, sin corazón, por decirle que no se esconda, que dé la cara y rinda cuentas, ya que los ciudadanos ecuatorianos estaban indefensos no solo contra el virus, sino contra el Gobierno también. Indiqué que la rendición de cuentas no podía ser postergada porque causaría la muerte de muchos más ciudadanos de lo que era absolutamente imposible evitar. Señalé que el momento adecuado para rendir cuentas siempre es el momento actual: es hoy, no después, como decían los mismos que durante el gobierno anterior se habían mantenido callados mientras yo lo denunciaba, pero que ahora, cuando el gobernante pasado ya no estaba en el poder, lo atacaban, mientras guardaban silencio ante el gobierno de Moreno porque “comen” con todos los gobiernos.
El ministro de Salud de Moreno, que luego huyó a EE. UU. y de quien no hemos escuchado más, proponía aplicar la “inmunidad de rebaño”, mientras que yo les hice conocer que esa propuesta, inicialmente aceptada por el primer ministro británico Boris Johnson, luego había sido rechazada porque, según investigadores del Imperial College, causaría el colapso del sistema de salud y la muerte de cientos de miles de personas. Indiqué que, obviamente, en Ecuador sería peor. Nadie jamás me agradeció, ni lo esperaba, pero los señores del gobierno de entonces, en lugar de investigar, estaban preocupados por hacer “negocio” durante la emergencia sanitaria.
Ahora el presidente Moreno es llamado a rendir cuentas ante la justicia en el caso Sinohydro. Sé que el tiempo es el encargado de señalar quién tiene razón, por lo que nunca, a pesar de las presiones de quienes han querido imponer silencio dizque para que el cuco no regrese, he dejado de expresar lo que pienso de acuerdo con mi convicción. También lo hice durante el gobierno de Lasso y ahora con el gobierno de Noboa y, por supuesto, durante el gobierno de Correa.
Son 18 años de gobiernos supuestamente antagónicos, pero con grandes semejanzas en el manejo del poder. He indicado antes que lo más extraño de la polarización es que los extremos se atraen. Por eso, mantengo que la polarización no es buena para nuestro país, como tampoco lo es votar por el menos malo, porque malo es malo, y Ecuador merece una tercera alternativa, una tercera opción, una tercera vía, de la que hablé desde el inicio de mi carrera política en 2006.

El robo descarado de las arcas fiscales por parte de los mandatarios y poderes del estado ecuatoriano han sido, son y serán «herencia para los gabinetes conformado por sujetos de mala reputación, toda vez que el presidente es la primera autoridad que deberia rendir cuentas a los conciudadanos que todo lo que haga o deje de hacer es de su responsabilidad.
Muchas gracias por su comentario estimado Milton Moreno Ramos. Bendiciones.
Excelente análisis y todo se cumplió Carlos tienes un don “visión de futuro “ eres la tercera vía
Muchas gracias apreciado Milton. Bendiciones.