20 enero, 2026

La geopolítica de la región latina

Pongamos en contexto el tema de la geopolítica, ahora que hay movimientos en Ecuador, Bolivia, Venezuela, México, Brasil, Colombia y la injerencia de los EE. UU. en la región.

Ecuador celebra un referendo sobre bases militares extranjeras y una nueva Constitución. La votación se realiza en un contexto de violencia sin precedentes y tensiones geopolíticas, en momentos en que EE. UU. bombardea casi a diario embarcaciones en el Pacífico y el Caribe, ante el rechazo de México, Brasil, Colombia y Venezuela.

Se pueden destacar varias claves geopolíticas que ayudan a entender el alcance del referendo en Ecuador y su impacto regional:

1. Ecuador en un punto de inflexión geopolítico

El hecho de que Ecuador someta a referendo la posibilidad de permitir bases militares extranjeras y una nueva Constitución ocurre en un momento en el que el país enfrenta:

Violencia criminal sin precedentes.
Penetración de redes transnacionales del narcotráfico.
Creciente fragilidad institucional.

La seguridad interna se convierte así en un tema geopolítico, porque Ecuador se ubica en una de las zonas más estratégicas del continente: acceso al Pacífico, cercanía a Colombia y ruta clave de flujos comerciales y criminales.

2. El rol de Estados Unidos y la proyección militar en el Pacífico y el Caribe

Se menciona que EE. UU. está bombardeando casi a diario embarcaciones en el Pacífico y el Caribe, lo que encaja con:

Su estrategia de control de rutas marítimas sospechosas (antidrogas, antiterrorismo y seguridad marítima).
Un intento de mantener influencia militar en un hemisferio donde actores extrahemisféricos —como China y, en menor medida, Rusia— han ganado presencia estratégica.

Si Ecuador autorizara bases militares estadounidenses, esto implicaría:

Una reconfiguración del equilibrio militar regional.
Un avance de la doctrina de “seguridad cooperativa” que Washington impulsa en la región.
Un movimiento que probablemente generaría rechazo de gobiernos que buscan autonomía estratégica, como México, Brasil, Colombia y Venezuela.

3. Rechazo regional y fisuras dentro de América Latina

La negativa de México, Brasil, Colombia y Venezuela a esas acciones estadounidenses en el mar revela una fractura:

El eje de países que defienden soberanía y no intervención, reticentes a la presencia militar extranjera.
El bloque que busca mayor cooperación con EE. UU. ante el avance del crimen transnacional.

Ecuador, al abrir la puerta a bases extranjeras, podría alinearse más con Washington, generando:

Tensiones con gobiernos de la región.
La percepción de que EE. UU. recupera terreno perdido en Sudamérica.
El riesgo de que Ecuador entre en la lógica de competencia geopolítica entre grandes potencias.

4. Implicaciones para la arquitectura de seguridad regional

El referendo no solo trata de seguridad interna; está ligado a decisiones estructurales sobre:

Soberanía territorial.
Cooperación militar internacional.
Orientación geopolítica del país para la próxima década.

Una nueva Constitución podría:

Reconfigurar el papel de las Fuerzas Armadas.
Redefinir alianzas internacionales.
Abrir la puerta a acuerdos militares más amplios (o cerrarla, dependiendo del diseño final).

5. Fondo estratégico: ¿América Latina hacia un nuevo mapa de poder?

El contexto muestra que la región vive:

Un repunte de la competencia entre potencias.
Un aumento del crimen transnacional que presiona decisiones soberanas.
Gobiernos divididos entre autonomía regional y alineamiento con EE. UU.

Ecuador, por su posición geográfica y su crisis interna, se vuelve un tablero clave para esta disputa.

6. El caso boliviano

La llegada del nuevo presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, puede cambiar significativamente la ecuación geopolítica. A continuación, se detalla cómo su presidencia encaja en este escenario y qué implicaciones podría tener:

¿Quién es Rodrigo Paz y qué representa su mandato?

Rodrigo Paz Pereira fue electo presidente de Bolivia en octubre de 2025 con aproximadamente el 54,5 % de los votos en segunda vuelta. Es del Partido Demócrata Cristiano (centro-derecha).

Propone un modelo de “capitalismo para todos”: reducción de impuestos, desregulación y descentralización del poder, manteniendo programas sociales, lo que indica un enfoque pragmático más que ideológico extremo.

En su discurso de investidura enfatizó la reconciliación nacional, el fortalecimiento institucional y la necesidad de “abrir a Bolivia al mundo”.

Situación económica heredada

Hereda una crisis económica severa: alta inflación, escasez de dólares y carburantes, y una fuerte presión fiscal. Ha anunciado reformas graduales y no un shock inmediato.

Ha buscado reactivar la cooperación internacional y ha mostrado disposición a restablecer relaciones más estrechas con EE. UU.

Seguridad y cooperación internacional

Paz ha señalado que cooperará con todas las organizaciones internacionales en temas de seguridad, incluyendo agencias como la DEA. Esta apertura puede ser clave en el contexto regional, especialmente para enfrentar el crimen transnacional.

7. Escenarios posibles

Entre los escenarios que podrían desarrollarse se encuentran:

Cooperación estrecha EE. UU.–Bolivia–Ecuador

Bolivia podría convertirse en socio clave para operaciones regionales de seguridad, reforzando la justificación de bases en Ecuador como parte de una estrategia más amplia. Podrían articularse misiones conjuntas, intercambios de inteligencia y entrenamientos coordinados.

Rechazo y polarización regional

Países que se oponen a bases extranjeras o a la militarización podrían criticar la apertura de Ecuador e intentar contrarrestarla con otros bloques de cooperación. Podría profundizarse la brecha ideológica regional.

Balance de poder geopolítico

En un escenario intermedio, Bolivia y Ecuador podrían usar su alineamiento con EE. UU. para negociar mejores condiciones en seguridad, inversión, infraestructura y acuerdos económicos.

Conclusión

La presidencia de Rodrigo Paz refuerza la posibilidad de un giro estratégico en Bolivia hacia una mayor cooperación con EE. UU., especialmente en materia de seguridad. En el contexto del referendo ecuatoriano, esto podría consolidar una narrativa favorable a la instalación de bases militares extranjeras como parte de una estrategia continental contra el crimen transnacional.

No obstante, este giro también implica riesgos: polarización regional, críticas por pérdida de soberanía y la posibilidad de que la militarización se convierta en un factor de fricción entre países latinoamericanos, sin perder de vista el caso de Colombia, donde el mandato de Gustavo Petro se acerca a su fin en medio de relaciones distantes con EE. UU.

En todo caso, habrá que esperar los resultados oficiales de las elecciones en Ecuador para observar cómo se reconfigura el tablero geopolítico. Si triunfa el No, Ecuador podría perder la posibilidad de cambios estructurales, en medio de continuas discrepancias con la Corte Constitucional, que ha declarado inconstitucionales importantes leyes.

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