20 enero, 2026

La nueva era de la transparencia y sostenibilidad para las Organizaciones Sociales (OSSFL) en Ecuador

Las Organizaciones Sociales Sin Fines de Lucro (OSSFL) son pilares fundamentales para el cambio social profundo y sostenible, siendo su impacto en la vida de miles de personas innegables.  No obstante, para asegurar su supervivencia a largo plazo, el sector debe enfocarse en la sostenibilidad y una robusta capacidad institucional.  Este enfoque es ahora más crucial que nunca tras la promulgación del Reglamento General a la Ley Orgánica de Transparencia Social (Decreto Ejecutivo No. 191), que establece un nuevo marco para la operación de las OSSFL en Ecuador.

El nuevo entorno regulatorio: Integridad basada en Riesgos

La Ley de Transparencia Social tiene como finalidad proteger la integridad financiera y promover una cultura organizacional basada en principios éticos, gestión responsable y transparencia. Su objetivo principal es fortalecer el control estatal para prevenir, detectar y controlar los flujos irregulares de capitales, incentivar el cumplimiento de las obligaciones tributarias y garantizar la supervisión adecuada de recursos.

La Superintendencia de Economía Popular y Solidaria (SEPS) es la entidad encargada de ejercer la vigilancia, auditoría, control y supervisión de las OSSFL que operan en el territorio nacional. La regulación exige la clasificación de las OSSFL según su nivel de riesgo: bajo, medio o alto. Esta clasificación se basa en criterios como el volumen y origen de los recursos administrados (nacionales, internacionales, públicos o privados), la naturaleza jurídica y el alcance territorial de sus intervenciones.

Un requisito ineludible es el registro obligatorio en el Sistema Unificado de Información de las Organizaciones Sociales Sin Fines de Lucro (SUIOS), una plataforma digital, interoperable e integral.  Sin este registro, las organizaciones no podrán iniciar sus operaciones en el territorio ecuatoriano.

El compromiso irrenunciable con la integridad

El nuevo marco normativo establece obligaciones diferenciadas en función del nivel de riesgo asignado a cada OSSFL.

  • Riesgo Alto:  Las organizaciones clasificadas con riesgo alto deben implementar un esquema robusto de integridad y transparencia y deben designar obligatoriamente a un Responsable Institucional de Cumplimiento.
  • Riesgo Bajo y Medio: Aunque no están obligadas a nombrar un Responsable Institucional de Cumplimiento, sí deben implementar mecanismos alternativos proporcionales a su riesgo, incluyendo la adopción de un manual simplificado de cumplimiento e integridad.

Todas las OSSFL deben aplicar la debida diligencia para conocer e identificar a sus donantes, beneficiarios, proveedores y socios estratégicos.  Estas medidas son esenciales para prevenir el uso indebido de fondos y evitar que las organizaciones sean utilizadas para fines ilícitos como el lavado de activos, el financiamiento del crimen organizado o la minería ilegal.

Sostenibilidad: Más allá de la recaudación

La obtención de fondos no es un fin en sí misma, sino un medio para ejecutar los proyectos sociales y alcanzar la misión de la organización. La mejor forma de asegurar la sostenibilidad de las operaciones de una ONG es a través de estrategia, planificación y acción 

Para lograr la sostenibilidad, las organizaciones deben fortalecerse institucionalmente en seis pilares clave:

  1. Institucionalidad: Tener una misión, visión y objetivos claros que trasciendan la individualidad de sus fundadores.
  2. Administración:  Asegurar el uso eficiente, eficaz y responsable de los bienes y fondos.
  3. Diseño de Proyectos: Desarrollar proyectos con una visión de inversión social que responda a una problemática identificada y que sean pertinentes.
  4. Transparencia y Rendición de Cuentas: Este es un compromiso moral y legal, vital para construir confianza con los donantes y la sociedad.
  5. Comunicación:  Utilizar estrategias claras y oportunas para difundir el trabajo y generar vinculaciones estratégicas.
  6. Financiamiento:  Profesionalizar la procuración de recursos y diversificar las fuentes de ingresos para no depender de una sola fuente.

La clave del Fundraising estratégico

El fundraising exitoso implica construir vínculos positivos y sostenidos con los donantes. Es vital entender qué motiva a los colaboradores:

  • Donantes individuales: se mueven principalmente por la empatía, la compasión y la satisfacción personal que genera el acto de ayudar.
  • Donantes corporativos:  sus motivaciones están ligados a intereses estratégicos como la mejora de la reputación corporativa, la fidelización de clientes o el cumplimiento de agendas ESG (Environmental, Social, Governance).

La fidelización del donante es tan importante como la captación, ya que puede generar hasta 10 veces más valor a lo largo del tiempo. Los donantes deben recibir informes constantes de logros, lo cual les permite confiar en que la organización utilizará los fondos eficientemente y que alcanzará los objetivos propuestos. 

En conclusión, el panorama actual exige que las OSSFL no solo se dediquen a su misión social, sino que también incluyan la integridad y la transparencia regulatoria en el corazón de su planificación. El cumplimiento normativo, combinado con una gestión estratégica y ética, es el único camino para asegurar la legitimidad y la sostenibilidad duradera de su valiosa labor. 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos relacionados

×