La premisa parte de que son 5 millones de ecuatorianos sin empleo formal. Emplearlos requeriría una IED¹ de $100 mil millones, cantidad aproximada tanto al PIB² como al monto total de nuestra deuda. Lenín y Lasso prometieron 1 millón de empleos en 4 años. Es decir, 4 de cada 5 empleables igual se hubiesen quedado sin trabajo. Ese único ciudadano, al que se le prometió empleo, estaba también sujeto a una IED anual de $5 mil millones. Solo llegaron $300 millones.
Los electores reclaman seguridad, trabajo y salud, pero su acceso a los mismos depende, en mayor o menor grado, de un sustentable y vigoroso crecimiento económico, que tampoco está en la perspectiva del país a ningún plazo.
La respuesta no está en el encerramiento, sino más bien en la apertura, en liberalizar la economía del país. Para el efecto y arrancar cuanto antes: 1. Aplicar un mínimo arancel universal que terminaría con el contrabando, dinamizaría el comercio y promovería el trabajo a todo nivel; 2. Tramitar la ley de apertura financiera y bancaria que duerme en la Asamblea Nacional para permitir el ingreso de la banca extranjera al país, volviendo al giro más competitivo y bajando las tasas de interés; 3. Reducir el IVA³ al 8%, incentivando el consumo; 4. Eliminar el ISD⁴ para atraer inversión; 5. ¡Institucionalidad! Estas mínimas propuestas están al alcance del Ejecutivo y su bancada legislativa, pero si no estuviesen dispuestos a implementarlas con el poder que todavía mantienen, otras, un tanto más complicadas, serían inoficiosas.
¹ Inversión Extranjera Directa
² Producto Interno Bruto
³ Impuesto al Valor Agregado
⁴ Impuesto a la Salida de Divisas

A más de seguridad jurídica y disposición drástica de trámites
Excelentes recomendaciones con excepción de la disminución del IVA que sería tema de mayor discusión.
Gonzalo, con m experiencia por haber tenido más de 200 trabajadores te digo lo siguiente.
Mientras las leyes laborarales protegen tanto al trabajador presumiendo que todos son onrados, bien intencionados, capaces etc pero la realidad es que un altísimo porcentaje son lo contrario.
Como patrono te vez en la incapacidad de despedir a los malos elementos y que pronto contaminan a los buenos. Si tienes un sindicato la situación es peor. Poco a poco las empresas se vuelven menos competitivas y pierden todo interés en crecer.
Esa situación y la mala experiencia que han tenido muchas empresas extranjeras han hecho que no quieran venir al Ecuador.
Además muchos emprendedores nacionales prefieren no arriesgar su capital pues si la empresa fracasa, como sucede con muchos negocios nuevos, el empresario no solo perderá su capital pues con las actuales leyes perderá su casa y sus bienes pues su responsabilidad va más allá de los recursos y capital de la empresa