El reciente referéndum en Ecuador del 16 de noviembre de 2025, donde las cuatro preguntas impulsadas por el gobierno de Daniel Noboa fueron rechazadas con márgenes que van del 53 % al 61 %, deja varias señales políticas, sociales y estratégicas que vale la pena analizar desde una perspectiva objetiva. Más allá del resultado puntual, lo central es comprender qué revela este voto y qué desafíos enfrenta el país sin la opción de una Asamblea Constituyente que, en mi opinión, nació coja y mal planteada.
FODA (Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas)
1. FORTALEZAS
a) Reafirmación del rol ciudadano.
El resultado muestra que la ciudadanía mantiene una fuerte capacidad de control político. La población emitió un mensaje claro: no otorga cheques en blanco, ni siquiera en contextos de crisis o amenazas a la seguridad. Esta capacidad crítica es una fortaleza democrática.
b) Independencia institucional.
El rechazo a reformas que podrían disminuir límites al poder —como la posibilidad de instalar bases militares extranjeras o modificar la Constitución para ampliar facultades del Ejecutivo— refuerza el valor que la ciudadanía otorga a la institucionalidad actual, incluida la Corte Constitucional.
2. DEBILIDADES
a) Desconexión entre gobierno y ciudadanía.
El resultado evidencia que las propuestas del Ejecutivo no lograron generar confianza suficiente. Esto puede significar que el gobierno no ha logrado comunicar eficazmente su estrategia o que el electorado no percibe coherencia entre las preguntas del referéndum y las soluciones urgentes que demanda el país.
b) Falta de consenso ante la crisis de inseguridad.
Aunque el país vive una situación de violencia asociada al crimen organizado, la población parece no ver las preguntas del referéndum como herramientas efectivas para enfrentar esa problemática. Esto revela debilidades en la estrategia estatal y en la percepción de sus políticas de seguridad.
c) Riesgo de desgaste político.
Un revés electoral de este tipo suele restar capital político. Esto podría dificultar al gobierno avanzar en reformas necesarias, incluso en aquellas que sí cuentan con respaldo ciudadano y que fueron advertidas en mis videos en octubre de 2025.
3. OPORTUNIDADES
a) Replanteamiento de la agenda nacional.
El referéndum abre una puerta para que el gobierno y la oposición retomen el diálogo sobre reformas más consensuadas. Existe espacio para diseñar políticas de seguridad, economía y justicia que respondan de manera directa a las preocupaciones reales de la población.
b) Fortalecimiento democrático.
Un resultado adverso no tiene por qué traducirse en parálisis. Puede ser una oportunidad para fortalecer el respeto a la institucionalidad, valorar los pesos y contrapesos y evitar decisiones apresuradas que modifiquen la arquitectura del Estado sin el debido consenso técnico y social.
c) Construcción de alianzas.
El gobierno tiene ahora la posibilidad —y la necesidad— de construir acuerdos con sectores sociales, políticos y económicos para avanzar en políticas de Estado sostenibles. Este escenario puede estimular una cultura política más colaborativa.
4. AMENAZAS
a) Profundización de la crisis de seguridad.
Mientras no exista consenso sobre la estrategia contra el crimen organizado, la violencia puede continuar creciendo. Esto representa la principal amenaza para la estabilidad del país, independientemente del resultado electoral.
b) Polarización política.
El rechazo al referéndum podría ser usado por distintos sectores para intensificar la confrontación. Si la discusión se convierte en un debate entre “ganadores” y “perdedores”, el país corre el riesgo de estancarse y debilitar aún más la confianza en las instituciones.
c) Inestabilidad gubernamental.
La derrota puede aumentar la presión política sobre el Ejecutivo, reduciendo su margen de maniobra. Si no se gestiona con inteligencia estratégica, este episodio podría derivar en tensiones con otros poderes del Estado o con grupos sociales organizados.
d) Evitar que la oposición se suba a la camioneta del triunfalismo, que no lo merece porque solo genera caos y no es parte de la solución.
CONCLUSIÓN
El resultado del referéndum no es únicamente una derrota electoral para el gobierno; es también un llamado de atención del electorado para que las soluciones propuestas respondan con claridad a los problemas urgentes del país, especialmente la inseguridad, el empleo, la seguridad social, la crisis energética y los derechos de la naturaleza, que no fueron respetados por el régimen, echando la culpa a sus antecesores y a la Constitución de 2008.
Ecuador se encuentra en un momento crítico, pero también en una oportunidad para replantear estrategias, fortalecer el diálogo y priorizar políticas públicas que tengan respaldo técnico y social. La lectura más constructiva es que los ecuatorianos buscan soluciones, pero no a cualquier costo: desean seguridad y estabilidad sin sacrificar la institucionalidad ni la soberanía.
