15 diciembre, 2025

Buscar comprender, en vez de ser comprendido

Estamos ya en el Hábito 5 del libro de Sean Covey de los 7 Hábitos. Estos minis resúmenes que hemos presentado son una simple invitación “a gustar y sentir internamente”, que para tener éxito en la vida, para ser feliz, para ser eficaz, hay que tener un plan de vida. Gerenciar la vida es la mayor empresa que tenemos los seres humanos. Y esta nace desde el fondo del ser, tus actitudes básicas para asumir retos y plantearte los hábitos de la vida privada, oculta, de la belleza, del hogar. Y avanzar a la victoria de lo público, es decir, ser eficaz en la vida social, en la conflictiva vida cotidiana. 

El hábito cinco nos dice algo muy clave en el mundo de las relaciones sociales: “buscar escuchar antes de ser escuchado”, comprender antes de ser comprendido. Lo que nos dice la sicología social, las empresas innovadoras para captar clientes y saber lo que se necesita o necesita la gente es SER EMPATICOS. Empatía como ponerse en los zapatos del otro, pero para ello, debo sacarme primero mis zapatos y estar al mismo nivel del otro. Y esto cuesta. 

En el mundo actual de las tecnologías y de la comunicación instantánea, telemática, no nos escuchamos ni nos encontramos, nos wasspeamos, nos emoticamos o pedimos que hable la inteligencia artificial por nosotros. Normalmente escuchamos mal. 

Hay cinco formas de escucharse mal. Nos distraemos, no ponemos atención, hacemos varias cosas al mismo tiempo. Fingimos que escuchamos, queremos que se vayan rápido para hacer lo nuestro. Escuchamos selectivamente, solo atendemos lo que nos interesa. Escuchamos las palabras solamente y no el corazón o lo que está detrás. O escuchamos de forma egocéntrica, vemos todo solo desde nuestro punto de vista. ¿Qué es escuchar genuinamente?

Escuchar genuinamente es escuchar con tus ojos, corazón y oídos. Está comprobado científicamente que cuando solo escuchas palabras es un 7 % de ese encuentro. Con el lenguaje corporal el 53% y con todo el sentimiento es el 40%. Para escuchar realmente lo que los demás te están diciendo, debes escuchar lo que no te están diciendo. “No te dejes engañar por la máscara que uso. Porque uso una máscara, pero tengo miles de ellas. Máscaras que temo quitarme y ninguna de ellas soy yo. Fingir es un arte, que para mí ya es un reflejo, pero no te dejes engañar” (poema anónimo)

Para escuchar genuinamente, ponte en el lugar del otro: “si no caminas una milla en los zapatos de otra persona, no puedes imaginarte el dolor”. Intenta ver el mundo como los demás lo ven y trata de sentir lo que los demás sientes, eso es empatía, pero juntos se ve otro horizonte, eso es comprender, emprender, aprender. 

Para escuchar genuinamente, practica el reflejo. Es ser como el espejo, no juzga, no da consejos, solo refleja. Reflejar no es imitar, es dejar ser, dejar fluir. La vida fluye. Una frase reflejo es, “puedo notar que sientes”, “lo que estás diciendo es…”. La capacidad de reflejar no juzgar me lleva a reconocer o descubrir una actitud, un deseo. Si tienes la actitud y la capacidad llegarás a ser un gran comunicador, sabes comunicar y comprender. 

Luego busca ser entendido, si has sabido entender a otro. En una encuesta en donde se preguntaba cuáles eran los mayores temores, la respuesta fue en segundo lugar la muerte. Y en primer lugar – adivina- “hablar en público”.  Muchos prefieren morir a hablar en público. 

Para entender se requiere consideración, pero para ser entendido se requiere valor. 

Un ejemplo de entender a otro y de ser entendido en la vida cotidiana es el siguiente caso: “Estaba enferma y perdí un día de clases. Mis padres estaban preocupados porque no dormía lo suficiente y permanecía despierta hasta muy tarde. En vez de salir con un montón de pretextos, traté de entender sus razonamientos. Y estuve de acuerdo con ellos. Pero también les expliqué que trataba de divertirme en mi último año de colegio y, esto incluye pasarla bien con mis amigos. Mis padres estaban dispuestos a ver la situación desde mi punto de vista y llegamos a un compromiso. Me quedaría en casa un día del fin de semana, si salía viernes no salía sábado, o al revés. No creo que mis padres hubieran llegado a esto, si yo no hubiera intentado entenderlos antes”. Esto es aprender a dar retroalimentación de cómo estamos viviendo. Qué necesario diálogo entre padres e hijos, docentes y discentes. 

 

PARA PENSAR

¿Por qué NO NOS ESCUCHAMOS?
Por distracción, egoísmo, engañarnos, solo captar palabras o selectivamente escuchar

¿QUÉ NECESITAMOS PARA ESCUCHAR AL OTRO BIEN?
Escuchar con ojos, corazón, oídos. Ponerme en lugar del otro, ser reflejo y no juez. 

Y ¿qué necesito para ser comprendido?
Valor para decir lo que siento y necesito.



Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos relacionados

×