Pongamos en contexto el tema. Lo he analizado en varios videos en redes sociales, sin que los tres últimos gobiernos hayan mostrado una respuesta responsable.
En el Ecuador existen aproximadamente cuatro millones de asegurados a la seguridad social: afiliados al Seguro General Obligatorio, afiliados voluntarios, jubilados, miembros del Seguro Social Campesino y otras afiliaciones especiales. Todos ellos forman parte de un sistema que requiere una reforma integral a la Ley 2001-55 de Seguridad Social, pero no en el sentido que plantea la llamada Ley de Fortalecimiento Crediticio del IESS.
Quienes conocemos desde dentro y desde fuera cómo se maneja el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) y el Biess, debemos ser honestos y valientes al denunciar que esta ley no representa un fortalecimiento, sino un golpe directo a los asegurados. Se trata de un verdadero puñal por la espalda para quienes sostienen con sus aportes al sistema de seguridad social.
La esencia de esta norma aprobada consiste en permitir que el IESS se endeude en el exterior utilizando como garantía el patrimonio de los asegurados. Es decir, los recursos que maneja el IESS y el Biess, por Constitución, por ley y por derecho propio, no pertenecen al gobierno de turno, sino a los afiliados y jubilados del país.
Con esta ley, el escenario más probable es que el IESS adquiera un empréstito internacional, transfiera esos fondos al Gobierno y reciba a cambio bonos sin respaldo real, lo que comúnmente se denomina bonos basura.
Cuando el Seguro Social no pueda cumplir con los pagos de esa deuda, los acreedores extranjeros podrán ejecutar las garantías; es decir, quedarse con el patrimonio institucional.
Ese sería el inicio del colapso total del sistema de seguridad social ecuatoriano.
Frente a esta amenaza, la Corte Constitucional tiene el deber de declarar la inconstitucionalidad de esta ley, pues pone en grave riesgo la estabilidad económica, financiera y moral del IESS y del Biess.
Si el Gobierno realmente pretende un “salvataje” para la seguridad social, señor Presidente, empiece pagando la deuda histórica de más de 27 mil millones de dólares que el Estado mantiene con el IESS. Venda las empresas públicas improductivas y burocráticas, y despolitice la institución, cuyos representantes del Ejecutivo en el Consejo Directivo mantienen conflictos de interés con empresas privadas de salud. Esas conexiones facilitan, desde la sombra, proyectos que buscan privatizar los sistemas de pensiones y salud del país.
El poder se ejerce para servir al pueblo, no para saquear los recursos de los asegurados.
MI APORTE PARA LA REFORMA ESTRUCTURAL AL SISTEMA DE SEGURIDAD SOCIAL
1. Reforma integral del modelo de gobernanza del IESS y del Biess
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Separar totalmente las funciones técnicas de las políticas.
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Implementar un sistema meritocrático en la asignación de sus autoridades.
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Establecer mecanismos de rendición de cuentas y control ciudadano permanente.
2. Fortalecimiento financiero y autonomía real del Biess
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Reestructurar los 13 fideicomisos actualmente manejados en pérdidas.
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Eliminar la discrecionalidad política en la inversión de los fondos.
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Implementar criterios técnicos transparentes y auditables de inversión.
3. Reformas al sistema de pensiones sin privatización
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Garantizar la sostenibilidad mediante aportes progresivos y control del gasto administrativo.
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Ampliar la base de aportantes incorporando al sector informal mediante incentivos y educación previsional.
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Ajustar el sistema actuarial a las nuevas expectativas de vida y realidades laborales del país.
4. Fortalecimiento del sistema de salud del IESS
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Recuperar la red propia de hospitales y centros médicos.
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Revisar los contratos con clínicas privadas y eliminar la corrupción en los convenios de derivación.
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Garantizar el acceso universal a medicamentos y atención médica, con control ciudadano.
5. Creación de un Fondo de Estabilización y Transparencia del IESS
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Destinar parte de los excedentes financieros y pagos de deuda estatal a un fondo de reserva.
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Administrar ese fondo con auditorías externas y participación de los afiliados.
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Despolitizar la institución de quienes tienen conflicto de intereses con empresas privadas de salud.
En otra entrega, de ser necesario, redactaré los textos del articulado de reforma a la Ley N.º 2001-55 de Seguridad Social y de su normativa interna caduca, para la Asamblea Constituyente de Plenos Poderes.
