El Sr. Donald Trump, presidente de los EE. UU. de América, ha gravado con el 1% las remesas de los ecuatorianos a sus más cercanos parientes en el Ecuador. Ese dinero se lo ganaron con “sangre, dolor y lágrimas”. Además, contribuyen con trabajos que los americanos ya no quieren hacer, por ejemplo, en el área agrícola y de la construcción.
Mi respetuosa sugerencia al presidente Trump es que done tales valores al voluntariado ecuatoriano, para que esas damas los distribuyan por igual a todas las damas de los demás voluntariados del país, incluyendo a la Cruz Roja del Ecuador y a las damas del voluntariado de todas las Cruces Rojas del país, por igual.
