12 febrero, 2026

«Vox populi, vox dei»

El famoso historiador Neneto Avenzar nos recuerda sobre la consulta popular llevada a cabo en la isla de Cuba hace unos días, que arrojó según los estudiosos y entendidos una crítica feroz al régimen por lo que va a tener que realizar los correctivos necesarios para procurar estabilizar el país.

Las preguntas de la consulta al pueblo, fueron claras y precisas y si bien no hubo la explicación adecuada para cada una de ellas, quedó sobre entendido que dada su preparación cívica los votantes estaban debidamente educados para el efecto.

La primera pregunta de la consulta cubana decía ¿quiere usted dar por terminada la revolución cubana que lleva 61 años intentando mejorar a los ciudadanos y lo único que ha conseguido es dolor hambre y miseria para todos?

El NO se impuso con el 61% de los votos.

Segunda pregunta: ¿está usted de acuerdo que regresen al suelo patrio todos los médicos,  que como esclavos del régimen son enviados al exterior y se les quedan con el 90% del salario?

 El NO ganó con el 59.90 % de los votos.

Tercera pregunta ¿ante la crisis energética que deja sin luz por semanas enteras a los cubanos, quiere que vengan al suelo patrio empresas extranjeras para dar el servicio a precios razonables? El NO ganó con el 58.70% de los votos.

Cuarta pregunta ¿Desea usted que mejoren los servicios de agua potable, salud, medicinas, recolección de basura, alcantarillado y alimentación? El NO se impuso con el 93,26% de los votos.

Todos los medios y políticos adiestrados, han señalado que el pueblo en su gran mayoría se pronunció en contra del régimen de Diaz Canel con un NO rotundo.

Es que el pueblo cubano está tan harto del régimen, que si les preguntaban ¿Desea usted sacarse la lotería? El NO hubiese ganado por absoluta mayoría.

Parecido al pueblo ecuatoriano que de haberle preguntado  si quiere que se radique el dengue, votaba a favor del mosquito.

La frase «la voz del pueblo es la voz de Dios» no nació como un consejo sino como una advertencia.  La expresión original, aparece en el siglo VIII, en una carta de Alcuino de York a Carlomagno donde señalaba la volatilidad de la multitud. La expresión se ha interpretado de diferentes maneras. La única que a mi entender cabe,  es que  la verdadera «voz de Dios» está en los principios morales universales y no en las mayorías cambiantes o manipulables.

 

1 comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos relacionados

Pistas clandestinas

A TRAVÉS DE LA PRENSA NOS INFORMAMOS QUE, EN MANABÍ, existen unas 10 pistas clandestinas que las estan inhabilitando para que el narcotráfico no las utilice para traer el dinero y llevarse […]

×