Siguiendo con mi artículo anterior sobre el tratar de calificar a los presidentes ecuatorianos de acuerdo con sus logros comenzando con los de mayores a menores éxitos, en otros países usan varios criterios que podrían aplicarse en Ecuador, entre ellos, los siguientes:
- Liderazgo: Incluye liderazgo en crisis, persuasión pública y capacidad de liderazgo general.
- Gestión económica: Evaluación del manejo de la economía durante la presidencia, incluyendo el crecimiento, la inflación y el desempleo.
- Autoridad moral: Evaluación del carácter y la reputación ética del presidente.
- Habilidades administrativas: La capacidad de gestionar el poder ejecutivo e implementar políticas de manera efectiva
- Visión y agenda: La capacidad de establecer una agenda clara y articular una visión para el país.
- Relaciones internacionales: Qué tan bien gestionó el presidente la política exterior y las relaciones diplomáticas.
- Búsqueda de la justicia igualitaria: Qué tan bien trabajó el presidente para garantizar la justicia igualitaria para todos los ciudadanos.
- Relación con el Congreso: La capacidad del presidente para trabajar con el poder legislativo.
- Desempeño dentro del contexto: Qué tan bien se desempeñó el presidente dadas las circunstancias y los desafíos específicos de su época.
- Impacto a largo plazo: La influencia duradera y la transformación del panorama político de la nación.
- Acciones polémicas: Políticas y decisiones que son vistas positivamente por algunos y negativamente por otros.
En mi artículo anterior sugería que fuera el Capítulo Guayaquil de la Academia Nacional de Historia, pero no se debe limitar a esa institución, podría ser una universidad. Lo importante es que se haga. Vamos a tener 200 años de vida como país y todavía nuestros presidentes no están ranqueados. Este es otro de los numerosos atrasos que sufre Ecuador en todas las áreas y parecería que el ecuatoriano es indiferente a su nivel de atraso.

Y, después no solo nos quejamos sino que lloramos…. La indolencia «cobra» su precio.