12 mayo, 2026

Hacia la victoria de lo público

Lo público lo entenderemos como el espacio en donde se desarrolla nuestra vida social, nuestra organización para estructurar espacios de vivir en libertad, verdad. El ámbito en donde se demuestra lo que soy.

Y ¿qué soy? Ante todo, un ser humano que se va haciendo, y plasma los anhelos de su corazón, lo que quiere ser en la construcción de su vida privada. Como decíamos en los artículos anteriores sobre la construcción de un proyecto de vida, este se basa en consolidar en la raíz de la vida, en el inicio de tu proceso de maduración en tres hábitos, siguiendo la propuesta de Sean Covey, de los “7 Hábitos…” : ser proactivo, (sé el protagonista de tu vida), tener el fin en la mente (ten claro el enunciado de misión, para qué estás en este mundo), y lo primero es lo primero, (no desperdicies el tiempo, aprende a administrarlo, gerencia tu vida, pero sobre todo sal de la zona de confort, entra en la zona de valentía, maneja los riesgos).

Ahora, sabiendo que he sido capaz de cultivar los hábitos de la vida privada, de la intimidad del hogar y de la soledad de mi corazón en donde me he preguntado qué quiero ser, qué meta me planteo en la vida; hago un plan para ello. Me toca manifestar la verdad de mi vida en mi capacidad de relacionarme con los demás y saber negociar los conflictos de la vida, normal de la especie humana y de la vida social que hemos construido. Para ello, Sean Covey nos propones tres hábitos más: hábito 4: pensar en ganar – ganar, no competir. Tener la actitud en que todos necesitamos ganar. Hábito 5 Busca entender, luego ser entendido (escuchar a los demás), Sinergizar (hacer alianzas estratégicas, es decir trabajar en equipo, saber vivir con otros). Dejando el hábito 7 como afilar la sierra (renovarte con regularidad).

Digamos algo del cuarto hábito: Pensar en ganar – ganar. Vivir públicamente es aprender a relacionarme con los demás. Si la victoria privada es aprender a ser independiente. La victoria pública es aprender a ser INTERDEPENDIENTE. Trabajar en equipo, hacer proyectos comunes para el bienestar de todos. Como decía Martin Luther King Jr. –“La pregunta más importante de la vida es: ¿qué estás haciendo por los demás?

Una de las cosas que debemos aprender es que si piensas en grande conseguirás algo o mucho de lo que te ayuda a ser una persona sana y capaz de relacionarte y triunfar en la vida o vivir bien. Piensa con una mentalidad amplia, que veas horizontes grandes: “este mundo es para todos”, “La vida es un banquete y alcanza para todos y puedes comer de todo”.

Pensar en ganar-ganar es una actitud hacia la vida, un marco de referencia mental que dice: “Yo puedo ganar y tú también”. Es el fundamento para llevarse bien con los demás. La creencia que todos somos iguales y todos tenemos unas necesidades mínimas. Pero, muchos no piensan así. La vida es competir, el mundo es competitivo. Triunfar significa derrocar a otro o superar a otro. Desde esta manera de entender las relaciones se ha estructurado el mundo social, de los negocios, del deporte, el académico mismo. Por eso vivimos en guerras o conflictos.

Es importante tener claro lo que no es ganar-ganar. Ganar – ganar, no es Uno gana otro pierde. O sino, uno pierde, otro gana. O en esta negociación, solo podemos perder-perder. Estas actitudes son poco eficientes. ¿Tiene sentido en la relación de pareja preguntarse quien debe ganar o perder? 

Ganar – ganar es creer que todos pueden ganar. Es agradable y difícil a la vez. Es preocuparte de los demás y que los demás tengan éxito. Y a la vez, preocuparte por ti mismo y querer un éxito en la vida. Es saber reconocer la abundancia, hay para todos. Es un buffet interminable. Si recientemente te ascendieron de trabajo compartes los reconocimientos con quienes te ayudaron a llegar hasta ahí. Es no tener complejo de superioridad. Es saber disfrutar juntos de la vida: quieres salir con tu amiga. Tu quieres cine y ella cena. Si deciden alquilar una película y llevar comida a casa disfrutarán los dos. 

Para ganar-ganar hay que vencerse a sí mismo o mejor administrar tu vida privada, hacer productivos tus hábitos internos: manejar el tiempo y enfrentar los riesgos, salir de la zona de confort. Pero mucho más importante prevenir o evitar dos cánceres de las relaciones humanas y sociales. El COMPETIR Y EL COMPARAR son las gangrenas que destruyen la sociedad. Busquemos una solución juntos es ganar – ganar. Todos nos cocemos en la vida de forma distinta (saber cocinar las recetas de nuestro desarrollo), no debemos abrir todo el tiempo la puerta del horno para ver cómo está creciendo nuestro pastel en comparación con el del vecino. Unos crecen como el tulipán, que crece en el momento que se planta, otros como el bambú que no muestra ningún crecimiento durante los primeros cuatro años, pero al quinto crece treinta metros.     

 

PARA PENSAR

¿Cómo crecer orgánicamente –ordenadamente?
Venciéndote a ti mismo, desarrollando los hábitos privados para lanzarte a la vida pública

¿Cómo comenzar a relacionarme públicamente?
Pensando en abundancia, todos debemos triunfar y vivir bien.

¿Qué debo evitar para fracasar en la vida?
No alimentar dos cánceres: competir y comparar. 

 

 

  


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