15 diciembre, 2025

Piñas, presente y futuro

Celebrar a mi tierra, Piñas, es un acto de justicia. A lo largo de 85 años de vida cantonal ha dado testimonio indiscutible de contar con un pueblo noble, trabajador, valeroso, siempre dispuesto a luchar, conseguir y disfrutar de su progreso urbano y del bienestar humano que de ello deviene. Un pueblo que ha convertido los obstáculos y las dificultades que nunca faltan en los escalones para alcanzar posiciones estelares tanto en la provincia de El Oro como en la patria toda.

Celebrar y homenajear a la patria chica es, también, admirarse y sorprenderse con su extraordinario crecimiento poblacional y con él la gran expansión territorial de su cabecera cantonal, penetrando con singular encanto los cerros que la circundan. Esas realidades vuelven a Piñas una atractiva ciudad para extranjeros y ecuatorianos provenientes de todo el país, para aprovechar las bondades y oportunidades que ofrecen el comercio, la agricultura, la ganadería, la pequeña industria y, cómo no, el turismo, la cultura, la gastronomía, el clima primaveral, el bosque protector, los colibrís, las orquídeas, la hospitalidad de su gente.

Esta celebración es, además, posibilidad para alertar en el buen sentido de cómo lo que experimenta Piñas se vuelva un enorme desafío para sus administraciones municipales, la de ahora y las futuras, respecto de la atención de sus necesidades actuales y de las que se irán presentando en los años siguientes, es decir, planificar y definir la hoja de ruta que transitará por lo menos para los próximos 25 años: servicios básicos (luz, agua, disposición de desechos y alcantarillado pluvial y sanitario), movilidad (transporte público, ciclovías, espacios peatonales, señalética), parques y áreas verdes (recreación, arborización, deportes), vialidad (calles, avenidas, escalinatas), uso del suelo (ordenamiento estricto para la construcción residencial y comunitaria), solo para nombrar algunas de las competencias que le son propias y obligatorias.

Por iniciativa de la alcaldesa, de uno u otro concejal, de manera corporativa o por exhortación popular, llevar al seno municipal la propuesta de un Plan Maestro para el 2050 es lo que corresponde. Sin pérdida de tiempo debe proponerse un proyecto y hacerlo trascender a través de los medios de comunicación a fin de que la población pueda hacer aportes; tras ello comenzar su discusión, aprobarlo en el primer debate y una vez más sociabilizarse para recoger sus más importantes observaciones, y finalmente aprobarlo en segundo debate y publicarlo en la Gaceta Municipal para su vigencia inmediata. Esa acción, certeramente, será recibida con beneplácito y aplausos por la mayoría de los piñasienses. Su ejecución será garantía de progreso y bienestar.

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