El Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA 2025), elaborado por la CEPAL, ofrece una radiografía clara y contundente de la posición de Ecuador en la carrera por el liderazgo tecnológico regional. Si bien el informe nos ubica en el grupo prometedor de “adoptantes tardíos con mejora acelerada”, especialmente en áreas como infraestructura digital, conectividad y talento, la realidad es que el país se encuentra en una posición intermedia en investigación, desarrollo e innovación, lejos del ecosistema robusto que exhiben países punteros como Chile.
El ILIA 2025 confirma que Ecuador ha sentado bases importantes: destacan las reformas en educación con la inclusión de la IA en currículos y la oferta de posgrados. Incluso, el país es reconocido por su adopción de IA generativa y la participación ciudadana en proyectos como PAGA IA, y es uno de los pocos en la región que cuenta con empresas unicornio en el sector de la IA. No obstante, estos avances son solo el preámbulo de la verdadera tarea que tiene el país para asegurar su futuro digital.
La urgencia de la infraestructura y la especialización
Nuestro análisis, basado en los datos del ILIA 2025 señala dos barreras críticas que impiden a Ecuador saltar a la primera línea, como lo ha hecho Chile:
- Infraestructura Habilitante Crítica: Ecuador se clasifica en el grupo de “ecosistemas de datos en desarrollo”. La principal debilidad radica en la baja capacidad instalada en computación de alto rendimiento (HPC y GPUs) y la escasez de centros de datos certificados. La comparación con Chile es reveladora: Chile tiene casi el triple de centros de datos certificados por millón de habitantes (1.83 vs. 475). Sin esta base de cómputo y seguridad, la investigación y el desarrollo de IA se ven severamente limitados.
- Brecha en Talento Especializado: Si bien avanzamos en la alfabetización digital, el informe advierte sobre la escasez de talento especializado. Las universidades, el sector privado y el Estado deben colaborar urgentemente para trascender la formación básica y generar una “base crítica” de expertos en machine learning, Deep learning y gobernanza de datos, áreas en las que Chile tiene un nivel elevado.
El camino hacia la Cima: Una agenda estratégica
Para que Ecuador pueda emular a Chile y capitalizar las oportunidades que ofrece el informe -como el potencial del código abierto y las alianzas regionales-, se necesita la agenda de acción integral y sostenida. No se trata de un proceso lineal, sino de un ciclo dinámico y adaptativo que requiere la acción coordinada de todos los actores.
1. Inversión Prioritaria de Infraestructura:
- Inversión de Alto Rendimiento: El Estado y el sector privado deben invertir prioritariamente en centros de datos certificados y capacidad computacional (HPC y GPUs). Esta es la autopista que permitirá correr los grandes modelos de IA.
- Cierre de brechas: Es fundamental expandir la conectividad rural y la cobertura 5G para mitigar la persistente brecha digital.
2. Fomento de la especialización y retención de talento:
- Acelerar la especialización: Hay que impulsar la creación de posgrados y doctorados de alto nivel y establecer alianzas sólidas entre universidades e industrias.
- Atracción y retención: Diseñar mecanismos de retención para el talento nacional y crear programas que validen las competencias autodidactas adquiridas en plataformas globales.
3. Gobernanza y apertura de datos:
- El país debe avanzar urgentemente hacia la apertura, interoperabilidad y estandarización de datos públicos. No basta con generar datos; es clave que estén disponibles, limpios y gobernados bajo marcos robustos de protección de datos personales y transparencia.
4. Investigación y emprendimiento con impacto:
- Centros de excelencia: Crear y fortalecer centros de IA multidisciplinarios con un enfoque en la investigación aplicada y una conexión directa con las necesidades del sector productivo.
- Capital de riesgo: Establecer fondos de capital de riesgo para incubar emprendimientos de IA con potencial de crecimiento regional y global.
El mensaje del ILIA 2025 es un llamado de atención y, a la vez, una hoja de ruta. Ecuador tiene una oportunidad estratégica para acortar esta brecha y posicionarse como un referente en la región. Esto requiere de un compromiso político, empresarial y académico firme, con planes de acción claros y un presupuesto sostenido. De nuestra respuesta a este desafío dependerá si la IA se convierte en un motor de prosperidad y democracia digital, o si simplemente profundiza las desigualdades existentes en Ecuador.
