Eran los inicios de la liberación de América de los dominios de España. Al mando estaba el general Miranda, pero tan pronto liberó Caracas, se formaron bandas independientes que querían gobernar tales territorios. El general Miranda le dijo a Bolívar: “Los nacionales no están preparados para gobernarse por sí mismos”, y se retiró. Bolívar lo mandó a fusilar y continuó con la liberación de América del Sur.
Bolívar pertenecía a una familia adinerada. Estudió con los mejores maestros venezolanos en España y contrajo matrimonio allá con una noble española.
Por tal vínculo matrimonial, estuvo presente en la coronación de Napoleón, quien en esos años recibió la corona de manos del Papa.
Viajó a Italia y, en la cima del Monte Sacro, hizo un juramento:
“No descansaré mi espada hasta no haber liberado a América Latina.”
Regresó a Venezuela junto a su esposa, quien enfermó de un mal desconocido y falleció. Con el dinero de su familia y con sus esclavos, armó su primer ejército e inició el proceso independentista en Caracas.
Justo en esos días se produjo un fuerte terremoto en Caracas. Los conservadores consideraron que era un “castigo divino”, por cuanto esas tierras pertenecían a la Corona española.
Fue entonces cuando Bolívar exclamó una de sus frases más célebres:
“Si la naturaleza está en contra de la liberación de España, entonces lucharé contra la naturaleza.”
En el Ecuador de hoy, la naturaleza estuvo a favor del presidente D.N.A. Justo cuando los dirigentes de la CONAIE habían decidido tomarse la ciudad de Quito el domingo pasado, llovió fuertemente sobre la capital de todos los ecuatorianos y la marcha resultó un fracaso, pues los indígenas temen más al agua que a las balas. Se retiraron, devolviendo la calma a la ciudad.
El presidente Noboa Azín había declarado la guerra a la delincuencia nacional, apoyada por los carteles de la droga mexicanos y colombianos, y poco a poco les va ganando la guerra. Pero esta situación, en la que los indígenas intentan tomarse las calles, destruir la infraestructura vial, atacar los convoyes de alimentos, diésel y gas hacia las poblaciones del norte del país, está siendo contenida con la ayuda de la Policía, de los militares y de las mismas poblaciones, que están en contra del paro y de estas acciones criminales.
Incluso trataron de matar al presidente D.N.A.; por ello están siendo investigados y serán juzgados como terroristas. Aun cuando alegan ser “gente de paz” y se excusan en infiltrados, nadie les cree.
¡Adelante, presidente D.N.A.!
El pueblo ecuatoriano está con usted.
¡Duro con estos malos ecuatorianos!
