Una famosa anécdota atribuida a Albert Einstein sugiere ocurrió en 1942, siendo profesor en el Instituto de Estudios Avanzados de Princeton.
Un día caminando por los pasillos universitarios en compañía de su asistente, este le dijo: doctor Einstein he observado que ha hecho a sus alumnos de este año, exactamente las mismas preguntas que realizó al curso del año pasado ¿cómo puedo ser posible? preguntó extrañado.
Einstein contestó: si, son exactamente las mismas preguntas. pero las respuestas han cambiado.
Eso nos esta pasando en Ecuador, seguimos haciéndonos las mismas preguntas sin darnos cuenta que las respuestas han cambiado, no se puede seguir haciendo lo mismo y esperar resultados diferente, los políticos no son creativos, se niegan a enfrentarse a una nueva realidad, siguen haciendo las mismas cargadas con mayor o menor intensidad.
Dicen que la definición de locura es hacer lo mismo una y otra vez esperando resultados diferentes. Pero, ¿y si simplemente somos optimistas con mala memoria? Cada lunes juramos que esta vez sí iremos al gimnasio, que iniciaremos dieta, que dejaremos de fumar, y que no alterará nuestra buena disposición de ánimo los kamikaze maniobrando motos que merodean Samborondón.
¿Por qué la mayoría siempre está equivocada?
La mayoría no estudia, no investiga, no cuestiona. Se guía por titulares, rumores y memes, y como el conocimiento requiere esfuerzo, la ignorancia se propaga más rápido que la verdad. Es como si la sabiduría tuviera que correr una maratón en triciclo y la tontería viajara en jet privado.
Pero no siempre es culpa del grupo. A veces, las estructuras sociales premian la obediencia y castigan la disidencia. El que duda, incomoda, el que pregunta molesta, y el que piensa diferente, amenaza el equilibrio del rebaño.
Así que, la mayoría está equivocada no por maldad, sino por pereza, miedo y costumbre. Pero ahí está el truco: no se trata de ser parte de la mayoría o la minoría, sino de ser parte de los que piensan. Aunque eso implique caminar solo… pero por favor con estilo
El conocimiento no es estático, evoluciona con el tiempo. Aunque las preguntas puedan parecer las mismas, las respuestas cambian porque el mundo cambia, la ciencia avanza y nuestra comprensión se profundiza. Lo importante no es repetir por repetir, sino reconocer que cada nueva generación enfrenta los mismos desafíos con nuevas herramientas, ideas y perspectivas. Aprender no es memorizar respuestas, sino entender cómo y por qué esas respuestas se transforman.
Y en este punto . (hay queda el punto) me permito recordar una célebre cita del escritor uruguayo Mario Benedetti:
“Cuando creíamos que teníamos todas las respuestas, de pronto nos cambiaron todas las preguntas».
Esta afirmación resalta la naturaleza cambiante de la vida y el conocimiento, sugiriendo que a medida que uno cree haber resuelto todas las dudas, el contexto presenta nuevos e inesperados retos o incertidumbres.
Entonces agréguele cuando usted guste al título de este artículo:
¿ Y LAS PREGUNTAS?

Pensar diferente,comportarse diferente,hablar diferente,e identificarse diferente, no quiere decir que tu te pongas de acuerdo con esa o esas personas en todo, la perspectiva de lo que se discute y analiza es ponerse de acuerdo EN LO RAZONABLE DE LO QUE SE HABLA Y LLEGAR A UN CONSENSO TOTAL