21 mayo, 2026

Política no es terror

Este comentario no pretende aceptar consuelo al estado de violencia política que vive el Ecuador. Sí, en cambio, quiere evidenciar cómo la espiral crece y se extiende por el planeta, por lo que, con justificada razón, el papa León desde el inicio de su mandato insiste en la necesidad de pacificar al mundo, acabar con la barbarie, vivir bajo el imperio de la justicia, dialogar, unirse y fraternizar.

La historia de violencia política en los Estados Unidos, por ejemplo, da cuenta de cuatro presidentes asesinados: Abraham Lincoln/1865, James Garfield/1881, William McKinley/1901 y John Kennedy/1963; de los atentados contra los mandatarios Gerald Ford/1975 y Ronald Reagan/1981; también contra los aspirantes presidenciales Robert Kennedy/1968 (asesinado), George Wallace/1972 y Donald Trump/2024. En 2022, la casa de la ex presidenta del Congreso, Nancy Pelosi, fue asaltada y su esposo brutalmente golpeado con un martillo, y solo en lo que va del año en curso, víctimas mortales de manos criminales han sido la presidenta de la Cámara de Representantes de Minnesota, Melissa Hortman y su esposo, mientras el senador John Hoffman y su esposa, fueron heridos dentro de su casa, entre otros casos.

Y, en días recientes, la nación norteamericana fue sacudida por el asesinato del activista republicano y amigo del presidente Trump, Charlie Kirk, de 31 años, en la Universidad del Valle de Utah. Los medios en general lo han calificado de “crimen político” y en titulares y análisis no han escatimado en usar frases como: polarización creciente, tóxica realidad, sangrienta fractura política, divisiones cada vez más venenosas, se atiza el enfrentamiento ideológico y… así por el estilo. Además, afirman que Estados Unidos ahora es un país en el que los activistas “tienen incentivos personales y económicos para avivar la división y usar las redes sociales para magnificar su extremismo”.

Cada vez son más los países que viven esta dolorosa situación y Ecuador se encuentra entre ellos, resonando hasta ahora el asesinato de Fernando Villavicencio (2023). Es imprescindible encontrar soluciones para su erradicación. La política, sin extremismos ni fanatismos, debe ser la que se practique para bien del país y de los ecuatorianos. Bien cabe parafrasear al papa León y decir: nada se pierde con la paz, todo puede perderse con la violencia.

1 comentario

  1. Excelente opinión Sr. Periodista. Gracias por actualizar el pensamiento del Papa Leon recordarnos pacificar el mundo, a través del diálogo y la unidad.

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