Por referencia de terceras personas me enteré del crimen de un entregador a domicilio, que además de robarle la motocicleta, le propinaron tal paliza que falleció en el quirófano. Su abuela, al enterarse de la forma como mataron a su nieto, también murió de un infarto masivo.
Estos criminales tienen aterradas a varias poblaciones de las provincias de la costa ecuatoriana, en especial a Esmeraldas, Manta, Santo Domingo de los Tsáchilas, Guayaquil, Durán, Machala y un par de provincias del oriente ecuatoriano.
Los señores de la Corte Constitucional, cómodamente sentados en la ciudad de Quito, desde sus puestos de trabajo, no alcanzan a divisar lo que sucede en otros sectores del país. Por ello han suprimido algunos artículos y suspendido otros de las leyes de urgencia económica, remitidas por el presidente D.N.A., que fueron aprobadas por la Asamblea Nacional.
Delegados jurídicos tanto del Ejecutivo como de la misma Asamblea Nacional han tenido que presentar ante dicha Corte Constitucional la declaratoria de guerra interna del presidente Noboa Azín a estas bandas terroristas, que son alrededor de treinta o más, y que además explotan ilegalmente yacimientos mineros de oro en ciertos sectores del norte y sur del Ecuador.
El presidente Donald Trump ha enviado al Ecuador al señor Marco Rubio, para que converse con los alcaldes de Guayaquil, Quito y Cuenca, y con el presidente Noboa Azín, a fin de establecer una metodología más efectiva para combatir a estas mafias, soportadas internacionalmente por mafias mexicanas, colombianas y venezolanas.
Que el enviado especial del presidente Trump logre el éxito deseado por todos los ecuatorianos y podamos vivir nuevamente en paz, sin la obstaculización de la Corte Constitucional.
