14 junio, 2026

El escribidor

Reseña del coloquio sobre la obra de Mario Vargas Llosa, homenaje póstumo al premio Nobel de la literatura. FIL-Gye 2025

 “Escribir es una manera de vivir muchas vidas sin dejar de ser uno mismo”, MVLl.

El pasado jueves 18 de septiembre, en el marco de la Feria Internacional del Libro de Guayaquil, tuve el agrado de ser moderadora del coloquio sobre la obra de Mario Vargas Llosa, como un homenaje póstumo en el año de su fallecimiento. El evento fue organizado por el Consulado General del Perú en Guayaquil con la aceptación de la FIL de Guayaquil.

Con la participación de tres ilustres panelistas, conversamos acerca de la obra del escritor peruano, premio Nobel de la literatura 2010. Recordamos que fue galardonado por su gran aporte a la literatura debido al conjunto de sus obras.

Me acompañaron en esa tarde, Antonio Miranda, cónsul general del Perú en Guayaquil, Clara Medina, destacada periodista ecuatoriana quien entrevistó a Mario Vargas Llosa por dos ocasiones, en Bogotá y en Quito, y Ernesto Torres Terán, escritor ecuatoriano, conocedor erudito de la obra de Vargas Llosa y ganador del premio a la novela corta, Miguel Donoso Pareja 2025.

Mario Vargas Llosa nació en Arequipa en 1936 y falleció en Lima en 2025. Su nombre completo es: Jorge Mario Pedro Vargas Llosa, marqués de Vargas Llosa, peruano de nacimiento, con nacionalidad española desde 1993 y nacionalidad dominicana desde junio de 2022.

Es considerado una de las figuras fundamentales del “boom” de la literatura hispanoamericana de los años 60. Su carrera literaria comenzó con la publicación de su primera obra, «Los jefes», en 1959. Sin embargo, fue su novela «La ciudad y los perros» (1963) la que lo consagró como un autor importante en el ámbito literario. A lo largo de su carrera, Vargas Llosa escribió numerosas novelas, ensayos y obras de teatro. Algunas de sus obras más destacadas incluyen «La casa verde» (1966), «Conversación en La Catedral» (1969), «La guerra del fin del mundo» (1981), «La fiesta del chivo» (2000), «La tía Julia y el escribidor» 1977 y «Pantaleón y las visitadoras» 1973, entre otras. La modalidad de nuestra presentación fue por tiempos y para aprovechar al máximo los 60 minutos del coloquio, cada expositor trató un tema por diez minutos y luego dimos paso a la participación del público, para concluir así el conversatorio.

El primero en intervenir fue el señor cónsul general del Perú, recordó su encuentro con su compatriota, el Nobel de Literatura, cuando cumplía sus funciones diplomáticas en la embajada del Perú en Japón. Destacó la visión de Vargas Llosa en torno al mestizaje de la sociedad peruana, sobre todo presente en su última obra: “Le dedico mi silencio”. Además, contó a la audiencia sobre la manera de ser del galardonado escritor peruano: muy educado, respetuoso, agradable al trato, pero que mantenía una prudente distancia con los demás asistentes a la cena, que ofreció en su honor la embajada del Perú en Tokio.

A continuación participó Ernesto Torres, quien comentó las novelas del Nobel peruano, su estilo, sus técnicas narrativas y su influencia en la literatura latinoamericana. Sobre todo enfatizó en la obra: La guerra del fin del mundo. Comparando esta obra con otras del nivel de Guerra y Paz de León Tolstói.

Para finalizar la exposición de los panelistas, Clarita Medina, expuso amenamente sobre su vivencia en las entrevistas que le realizó a Mario Vargas Llosa, tanto en Bogotá, Colombia como en nuestro Quito, Ecuador. Clarita contó que en Bogotá, Vargas Llosa la estaba esperando a la hora convenida para la entrevista, luego de la misma, tuvo mucha paciencia para las fotos, ya que juntos se pusieron a buscar al fotógrafo que “se les había perdido”; lo cierto es que el fotógrafo estaba en la terraza del hotel, adecuando el lugar, para tomar unas buenas fotos. Además, Morgana, la hija del escritor que lo acompañó en esa ocasión, también les tomó fotos y dio una entrevista adicional a Clarita; en la cual contó sobre su vida como “hija” de su famoso padre.

Para cerrar el homenaje al gran Mario Vargas Llosa pregunté a cada participante: ¿Cuál es su novela , ensayo u obra favorita de Mario Vargas Llosa? Quedaron empatadas por las respuestas de los cuatro (me incluí en la microencuesta): La Guerra del fin del mundo y La tía Julia y el escribidor.

Varias novelas de Mario Vargas Llosa han sido adaptadas al cine, incluyendo Los cachorros, La ciudad y los perros, Pantaleón y las visitadoras, La fiesta del Chivo y La tía Julia y el escribidor, con obras como Travesuras de una niña mala fueron llevadas a la pantalla, aunque no siempre con su aprobación. Vargas Llosa también participó en la política peruana. En 1990, se presentó como candidato a la presidencia del Perú. Estuvo casado con Patricia Llosa (m. 1965–2015) y Julia Urquidi (m. 1955–1964); padre de tres hijos: Álvaro, escritor y editor; Gonzalo, funcionario internacional; y Morgana , fotógrafa. A lo largo de su carrera, Vargas Llosa recibió numerosos premios y reconocimientos, incluyendo el Premio Nobel de Literatura en 2010.

Su obra ha sido traducida a muchos idiomas y ha sido ampliamente estudiada y analizada en todo el mundo. Mario Vargas Llosa fue condecorado por el presidente de Ecuador, Guillermo Lasso, con la Orden Nacional al Mérito en el Grado de Gran Cruz en Quito el 27 de septiembre de 2021. El reconocimiento se debió a su «invalorable aporte a la promoción cultural y trayectoria literaria a escala mundial», y la ceremonia tuvo lugar en el Palacio de Carondelet.

«La vida es maravillosa porque tiene un fin». Esto fue lo que le dijo Mario Vargas Llosa al periodista Juan Carlos Pérez Salazar en mayo de 2019 durante la última entrevista que el escritor peruano le concedió a BBC Mundo.

Así terminó este conversatorio, dentro del tiempo convenido, una agradable experiencia a donde el público disfrutó del coloquio con interés y entusiasmo, de principio a FIN.

Vargas Llosa, para mí, un genio de la literatura, tuvo una inteligencia lingüística privilegiada dada su capacidad para comprender y comunicarse, escribiendo, hablando o escuchando. El Nobel de Literatura no solo fue un narrador extraordinario, sino también un pensador lúcido, un intelectual comprometido y una figura influyente en la cultura hispanoamericana. De las 5 novelas fundamentales de la obra de Mario Vargas Llosa: La ciudad y los perros, Conversación en La Catedral, La tía Julia y el escribidor, La guerra del fin del mundo, La fiesta del Chivo, en lo personal, me quedo con la fiesta del Chivo para aprender historia y con La tía Julia y el escribidor para disfrutar del extraordinario manejo del idioma y del sentido del humor con que fue escrita. Para Vargas Llosa: “La educación es la base de una sociedad libre y democrática”. (2021) y, “Es indispensable conocer la historia, porque la literatura es una forma de llevar la historia al mezclar lo ocurrido con lo fantaseado”. (2021)

Entre los datos curiosos, sobre la obra de este autor, consta el hecho de que mil ejemplares de su libro “La ciudad y los perros” fueron quemados en el patio del colegio militar Leoncio Prado, en 1963, ya que las autoridades peruanas de aquella época lo acusaron de querer desprestigiar al ejército y al colegio militar.

Son famosas las anécdotas de su distanciamiento con autores del calibre de Gabriel García Marqués y Jorge Luis Borges. Hablar de aquello es dar rienda a la chismografía literaria, y son temas que fácilmente se encuentran en internet, para quienes deseen saber sobre los mismos.

Para terminar este artículo, recuerdo que conocí personalmente a Mario Vargas Llosa, cuando visitó Guayaquil acompañado por uno de sus hijos y por la socialité filipina – española, Isabel Preysler, madre del famoso y carismático Enrique Iglesias y ex de Julio Iglesias. Algunas de las personas que asistieron al evento del escritor, en la Universidad de Especialidades Espíritu Santo, en la vía a Samborondón, se acercaban más a ella que a él, aunque sea para tocarle el vestido. Me daba la impresión de estar viviendo una historia de realismo mágico, en la cual, la Preysler, cuál Jesucristo, empezaba a sanar enfermos (mentales) con tan solo esas personas rozar su túnica (vestido). Hecho que bien podría ser parte de una radionovela de Pedro Camacho, el escritor boliviano, personaje excéntrico e imprescindible de La tía Julia y el escribidor. Fin.

 

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