10 marzo, 2026

¡En la santa presencia de Dios!

Hoy quiero hablarte de algo específicamente lasallano: la Santa Presencia de Dios. Es un rasgo genial, si no decisivo, de la espiritualidad de San Juan Bta. de La Salle. No es que lo inventara él… qué tonteria… pero nadie como él supo intuír la función santificadora de esta PRESENCIA en la  jornada agobiante del Hermano, del muchacho… y tuya.

El tintineo de la campanita a las horas, es típicamente lasallano.

Cuando suena, entonces, es simultáneo en todas las clases un rumor de oración. Un alumno dice, interrumpiendo al mismísimo Hermano o profesor: «Acordémonos de que estamos en la Santa Presencia de Dios». Y todos dejan el libro o la pluma, inclinan reverentes la cabeza y responden:

«Adorémosle»

Un silencio religioso… unos segundos… y, a la señal del hermano, el trabajo se reanuda.

Esta “presencia” marca. Recuerdo este caso: visitaba a un amigo en su despacho de alta Empresa, dieron las once y él, sonriendo, me dijo: Acordémonos..” y luego: “Nunca lo he olvidado”. Y esta otra historia que merece contarse: “El H. Athanase Emile era Superior General y giraba visita a los Estados Unidos. Allí hacen las cosas grande.Y si había organizado más de 2000 antiguos alumnos. La alegría era ruidosa y había que poner orden. Bastó que alguien, junto al micrófono, hiciera sonar la  campanilla dijera: 

“Acordémonos…” y fue un silencio total, denso de emoción,  como a los años de infancia. Dios presente… Hermoso, o no? Y bueno es traer a Dios hasta en el bullicio de la fiesta social.  

Tomado del Boletín Lasallano

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos relacionados

¿Eres feliz?

Conocí a madre Paloma hace muchos años, me parece que fue cuando yo iniciaba la secundaria, estaba en lo que se llamaba primer curso de secundaria en el colegio de La Asunción, […]

×